Motivos de tristeza (I)

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(Esta sección la componen un numero indeterminado de relatos breves que tienen en común el siguiente final: “...era motivo de tristeza". Espero que a mis impávidos lectores les divierta tanto como a un servidor.)

 

Fulgencio Entredosaguas era un hombre desproporcionado. Su cuerpo menguaba a diario sin motivo aparente, al tiempo que le crecían las manos hasta adquirir un tamaño exagerado. Tras despedir al año viejo, de puntillas, desde el quicio de la puerta de su casa, Fulgencio sintió cómo en ese instante su altura decrecía un par de centímetros. Desde entonces era capaz de ocultarse por completo tras las palmas de sus manos abiertas. Aquella situación, que satisfaría a todo ser humano de bien, sin embargo, al cándido de Fulgencio le resultaba incómoda. Por un lado su pequeñez limitaba sus funciones básicas como encaramarse a lo alto del retrete, alcanzar el mando de la televisión depositado sobre la mesa o cerrar la puerta con llave al salir de casa. Además sus manos de gigante le imposibilitaban la ejecución de tareas que requerían una cierta pericia o delicadeza. Le resultaba imposible presionar un número del teléfono móvil (con un golpe del dedo aplastaba el aparato), cepillarse los dientes (el cepillo desaparecía en la maraña de dedos y terminaba utilizando el meñique para concluir su higiene bucal), pedir limosna (los viandantes huían despavoridos ante la inminencia de semejantes manazas)... Pero de todos los inconvenientes a Fulgencio le molestaba sobre todo que estuviera condenado a no hurgarse la nariz. En su pueblo se consideraba este hábito un deporte de prestigio, de hombría, símbolo de distinción. Sus vecinos y familiares, durante las reuniones sociales, se introducían hasta tres dedos en el orificio de la nariz para demostrar su profundo conocimiento de la técnica del “entremetido nasal”. Entre la algarabía general, ante los que eran considerados héroes del lugar, Fulgencio se veía arrinconado, humillado y despreciado. Claro está, para Fulgencio, ese trato denigrante era motivo de tristeza.

09/01/2007 18:29 Autor: Raúl Herrero. Enlace permanente. Tema: Motivos de tristeza.

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Autor: RICARDO

pienso...... no! opino que es un espacio con una muy variada, polifacética, opinión acerca de "motivos de la tristeza", aunque de cierto modo algunos no eran tristes......me gustó en lo personal la selección musical mostradad en la página ayuda a comprender mejor los textos je je je que buen bluesssss. bueno, me despido un saludo. ciao!

Fecha: 30/07/2008 01:34.


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