Motivos de tristeza, (XLVI)

(En la imagen superior pulga azteca)
El propietario del circo de pulgas utilizaba a su perro de comedero de sus protegidos. Si el perro bebía leche los pequeños animales saltaban con más garbo, si, en cambio, el can se atiborraba de carne, los comensales se comportaban con menor gracia durante el espectáculo. El adiestrador tentaba a las pulgas con sugestivas carnes de rollizas mujeres, les prometía la sangre dulce de niños recién nacidos y les excitaba la imaginación relatándoles historias sobre con un convite inaprensible que se prolongaría por toda la eternidad. Pasados los años los animales exigieron de su señor los créditos de tanto trabajo y el domador de pulgas las aplastó con la palma de la mano. Para el perro, confidente y amigo íntimo de las pulgas, aquel acto violento fue motivo de tristeza.
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Autor: Musa Rella
Si querés pasar a conocer el mío, serás bienvenido.
Un saludo ;)
Fecha: 12/12/2007 12:44.


