Motivos de tristeza, (LXXXII)

20081106070014-brujo1952.jpg

 

(En la imagen superior Brujo de Fernando Briones, Óleo/lienzo, 66 x 53,50 cm,  1952)

Los estudiantes decidieron amaestrar al profesor. Los primeros días le colocaban tachuelas en la silla y le obligaban a proferir gritos en el altiplano. Más tarde pasaron a la acción:  los adolescentes colocaron al maestro unas bridas y le obligaron a recorrer cientos y cientos de kilómetros por las autopistas, en especial los domingos y fiestas de guardar. Pero una tarde de abril los muchachos leyeron por casualidad un libro de filosofía y decidieron reformarse. Desde ese día los estudiantes se mostraron educados y respetuosos con su profesor. El educador, cuando se cercioró de la debilidad de sus alumnos, de inmediato se vistió de gris castidad y comenzó a azotarles con fustas y a obligarles a emplear cilicios de noche y de día. Durante el atardecer los recuerdos de sus antiguas fechorías eran para los alumnos, ahora obedientes, motivo de tristeza.

06/11/2008 07:00 Autor: Raúl Herrero. Enlace permanente. Tema: Motivos de tristeza.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




certificado por
GuiaBlog
juegos
espainfo.es estamos en
EspaInfo.es