Motivos de tristeza, (XC)

“Si he cumplido con las normas, si he superado los objetivos, si me he golpeado la cabeza contra las paredes cuando me lo han exigido, si he predicado que la carrera de obstáculos era esencial para alcanzar el triunfo, si he saltado sobre animales y carretas, si he aplastado al que me superaba en la estampida, si me he almidonado el cuello de las camisas hasta casi estrangularme, si me he mecido en la dirección que mejor me arrullaba sin preocuparme por el viaje, si he cumplido con las normas que se me impusieron, ¿dónde se encuentra mi premio?”, preguntó desesperado el número uno. Los demás le contemplaban con lástima. Él creía que había vencido en todo porque había tropezado en todas las trampas. Y los demás números se preguntaban: Cuando comprenda que es menos que nada, ¿la certeza del tiempo perdido será para él motivo de tristeza?”.


