Motivos de tristeza, (XCVIII)

"Te quemarás en los fuegos inextinguibles.
Arderás en las noches incendiarias y frías.
Te acosarán los temblores, los diablos y las cavidades
jugosas, sedosas, amables como la ganzúa del escorpión.
¡Arderás tanto en la llama que tú mismo serás fuego!"
Mientras estas amenazas pronunciaba el orgulloso su ropa prendía, el fuego le consumía la voz, el rostro ardía… Para el justo, que soportaba las asechanzas del orgulloso, la contemplación de la fuente de fuego era motivo de tristeza.


