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Arrabal News

…“Fando y Lis” de Fernando Arrabal… MADRID… 

 

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Madrid mayo, 2011

EL MEJOR TEATRO DE ARRABAL

Fando y Lis. De Fernando Arrabal. Dirección: Quique Culebras. Reparto: Jorge Yamam Serrano. Laura Barba. Carmen Flores. Juan Molano. Pau de Nut. Música: Víctor Nubla. Iluminación: J. M. Cerdeiriña. Producción: TeatrodeCERCA. Madrid. Círculo de Bellas Artes. Del 11 al 21 de Mayo.

JUAN ANTONIO VIZCAÍNO

la foto

A Fernando Arrabal sus más íntimos lo conocen como Fando. Así le llama su madre en Viva la muerte, la primera película que dirigió el polifacético dramaturgo español. Lis se pronuncia de una forma similar al nombre de su esposa -Luce Moreau- aunque en realidad Lis también es Arrabal. Así lo ha escenificado el director Quique Culebras en el sugestivo Prólogo de títeres de papel, (inspirados en las marionetas Bunraku del Japón), con el que se inicia la representación: Lis nace de la cabeza de Fando, parida por su imaginación.

A pesar de haber superado el medio siglo, Fando y Lis parecen recién nacidos en las tablas de un teatro, para hablar a su audiencia sobre lo terrible y lo hermoso que es vivir. El teatro de Arrabal es de clara raigambre poética y ceremonial. Sus personajes son sacerdotes de la miseria y la revelación. Observando sus metafísicas tragedias, terminamos escuchando nuestra propia voz. El teatro más universal es el que nace de la observación milimétrica del rostro polifacético de la moral, esa dama vestida de negro que reside en lo que llamamos conciencia de nuestra razón. El demiurgo Arrabal la azota con las contradicciones de la carnalidad. De tan feroz batalla resulta un campo de cadáveres de palabras, que resucitan en cada representación.

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Fando y Lis son dos seres marginales, casi abstractos, que se dirigen obsesivamente hacia la tierra prometida de Tar. Lis no puede andar, Fando empuja su carrito, y su vida consiste en no poder llegar a ese lugar. Ser caminante y paralítico es una de las grandes paradojas formuladas en esta obra por Arrabal. Todo el pensamiento y la filosofía oriental se basan en la dualidad como instrumento de medida moral. Cada cosa es ella misma y su contraria; como la sístole no puede vivir sin la diástole para que funcione el corazón, y por tanto la vida pueda continuar.

Arrabal condensa el diálogo estricto de sus personajes hasta radiografiar lo esencial. Por eso lo entiende cualquiera, en cualquier idioma o lugar. El amor, la incomunicación, la violencia, el sadomasoquismo, la ternura, la culpa, la crueldad…; en definitiva la incapacidad de vivir, por culpa de esas insanas cualidades humanas de recordar y desear.

El joven director Quique Culebras se ha encargado de acotar la obra en unas coordenadas políticas y biográficas concretas. Ha superpuesto el episodio del encarcelamiento y desaparición del padre de Arrabal -al comienzo de la Guerra Civil española- con la detención, encarcelamiento y proceso del régimen de Franco contra el dramaturgo, doce años más tarde de la escritura de Fando y Lis. En estas abcisas y ordenadas ha situado Culebras la representación de esta desnuda prédica de Arrabal.

Gracias a la mágica obertura de títeres, cuando se pronuncia la primera palabra en escena, el público -alejado de su cotidianidad-  se encuentra instalado ya en el territorio fascinante y misterioso de Arrabal. Con un gran instinto físico y ceremonial ha dirigido Culebras a sus actores, que transitan por el espacio vacío como autómatas o cantantes de ópera, que danzan la aventura escénica de Fando y Lis por los desolados desiertos que conducen a Tar.

P1040703El humor intrínseco de Arrabal también está logrado en esta representación, a través de los tres personajes con los que se topan estos antihéroes en su odisea que no les lleva a ningún lugar. Sobre un suelo cubierto de tierra amarilla, (evocación del albero de los cosos taurinos),  los personajes danzan su tragicomedia existencial, valiéndose de unas latas-coturnos, de unas sogas simbólicas, o de un gran paraguas-sombrilla que los protege del mordisco solar.

Todas las transiciones son realizadas, devolviendo a los títeres su protagonismo, abrazados por un sugerente, misterioso y bélico espacio sonoro, creado por Víctor Nubla.

Jorge Yamán Serrano interpreta a Fando con una potente presencia escénica, y unos recursos vocales tan rudos como matizados, que favorecen el espíritu de cantata profana de esta representación. Laura Barba -en el extremo opuesto de la rudeza- da vida a una dulce, débil y sumisa Lis, con un gran sentido corporal; incluso cuando reposa su cuerpo tendido en el suelo, apoyada sobre un tambor, la actriz no deja de emocionar. El inquietante coro de personajes -tan castizos como apocalípticos- con los que se tropiezan en su viaje Fando y Lis, están interpretados con brillante precisión y alto sentido del humor, por Carmen Flores, Juan Molano y Pau de Nut.

La rica imaginación teatral del director, junto con la entrega plena de sus intérpretes, hacen de este Fando y Lis, un manantial en el desierto de las representaciones patrias de Arrabal, que el buen amante del mejor teatro no debe dejar escapar. Así lo ratificó el público, el día del estreno, con una sentida y larga ovación a toda la compañía, reclamando en escena la presencia del autor

 

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Culturamas, la revista de información cultural

 
 

“Fando y Lis” de Fernando Arrabal

 

 
Por Elena Higueras. Fotografías de Julio Ulanga

 

Fando y Lis, de Fernando Arrabal

 

Toda la crueldad y la ternura, todo el patetismo y el amor, toda la frustración y la esperanza que caben en un ser humano se agolpan en el peregrinaje de Fando y Lis hacia la tierra prometida, un paraíso imaginado que tal vez no exista. ¿O sí?

 

Desde que Fernando Arrabal escribiera Fando y Lis en 1955, muchas han sido las representaciones de su obra, uno de sus primeros dramas, dentro y fuera de nuestras fronteras. Sin embargo el montaje, firmado por la compañía Teatro de Cerca, que puede verse en el madrileño Teatro Fernando de Rojas hasta el próximo 21 de mayo, resulta tan excepcional que el propio autor se ha involucrado personalmente en la gestación del proyecto y ha decido a prestar su apoyo al grupo para que exhiba su trabajo en Francia durante el próximo verano.

 

Se trata de la primera piedra de una trilogía que, en palabras del director Quique Culebras, “trata de hacer un retrato emocional de la Guerra Civil, de la idea del exilio y del franquismo, vivido desde un punto de vista visceral”. Y no cabe duda que emociona.

 

 

Sobre el escenario, Fando y Lis, viajan por el desierto para llegar a Tar, un destino desconocido que probablemente no exista. Fando carga con la paralítica Lis a la que une un amor incondicional que sólo se ve empañado por sus continuos brotes de violencia y del arrepentimiento inmediato que los sigue, lo que le hace “bueno” a los ojos de su fiel compañera. “Qué bueno eres”, repite constantemente Lis tras cada imploración de perdón. “Detrás de la sencillez de estas palabras está la vida misma. Es la humanidad que nos deja este texto en pequeñas pildoritas”, revela Laura Barba, la actriz que encarna el papel de Lis.

 

La enorme dificultad de su personaje, aparte del plus físico que supone dar vida a una persona paralítica, es la relación de dependencia y violencia que la une y separa de su amado Fando. Pero como en la vida fuera de los escenarios, siempre queda un resquicio de luz más allá de la oscuridad. “La obra nos pone delante de un drama muy grande que queremos afrontar pensando que hay algo positivo. No queremos meternos en el infierno solo para removerlo, sino que el sacrificio que esto conlleva nos conduzca a una transformación. Se trata de dejar una parte de ti detrás para que pueda aparecer algo nuevo”, apunta la protagonista femenina.

 

Pero volvamos a la emoción. Emociona Laura Barba cuando montada a lomos de su adorado Fando mira al horizonte y sus ojos se vuelven tan transparentes que casi puedes descubrir el campo que imagina reflejado en sus pupilas. Y emociona su pareja masculina, Jorge Yaman Serrano, cuando consumido en arrebatos de amor puro atrapa el cuerpo de su amante para exprimir cada hálito de la ternura que aún le queda.

 

Aunque no todo son caricias. A la cara más amable de la poliédrica personalidad de Fando se suman, al menos, dos más: su lado sádico y su perfil  infantil. Una difícil ecuación que el actor resuelve con maestría, despertando en el espectador unos deseos irrefrenables de lanzarse al escenario, ya sea para estrangularlo cuando le domina la crueldad, o para jugar con él cuando le puede su ímpetu de niño.

 

En este sentido, como afirmaba Jorge Yaman Serrano en rueda de prensa, el reto de su personaje consiste en despojar al adulto de las convenciones que muestra al relacionarse con los otros y escuchar lo que dice y siente en su interacción con los demás: “Se trata de quitar todas las capas para llegar a lo esencial de modo que podamos quedarnos con algo que es emotivo, inmediato y casi infantil”.

 

En el eterno camino hacia Tar, Fando y Lis se topan con tres curiosos personajes, Namur, Mitaro y Toso, que lejos de la visceralidad de los protagonistas, disfrutan enzarzándose en discusiones dialécticas que como el desierto que cruzan, parecen no conducir a ningún sitio. Carmen Flores, Juan Molano y Pau de Nut son los encargados de interpretar a este genial trío que aporta la vis más cómica de un drama tan profundo como las raíces de toda relación humana.

 

También son ellos los brazos, piernas y el corazón de los otros protagonistas de la obra, dos muñecos de papel que reproducen, en modo “versión libre”, los comportamientos de Fando y Lis. Dos criaturas de un blanco frágil que, lejos de romper la acción, la dotan de una fuerza visual y poética conmovedora. La escenografía de este montaje nos regala nuevas instantáneas a cada segundo, de la belleza de esas postales fugaces que ninguna cámara es capaz de inmortalizar.

 

Completan el cuadro artístico el trabajo de José Manuel Cerderiña, al frente del resplandor cálido e íntimo de un desierto inagotable, y la música original de Víctor Nubla, compositor “ruidista” de la vanguardia barcelonesa, que imprime su sello personal a cada movimiento de los protagonistas de papel.

 

Harto de que le tilden de transgresor, el dramaturgo Fernando Arrabal nos recuerda que podemos transformar el mundo con casi nada, sin necesidad de transgredirlo. Quizá, como Fando y Lis, seamos capaces algún día de dejar atrás la crueldad y la violencia de nuestra vida, ofrecerle un bonito entierro y  superarla desde un sentimiento de amor puro que nos permita alcanzar nuestro paraíso imaginado, nuestro Tar.

 

 

 

 

Fando y Lis Autor: Fernando Arrabal Director: Quique Culebras

Reparto: Jorge Yaman Serrano, Laura Barba, Carmen Flores, Juan Molano y Pau de Nut

Producción: Teatro de Cerca

En el Teatro Fernando de Rojas (Madrid)

 

 

 

 

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20 MINUTOS

 

Fernando Arrabal: “Me enamoré de una monja que me enseñó a leer, escribir y amar”

 

  • Teatro De Cerca lleva al Círculo de Bellas Artes Fando y Lis, una de las obras de Fernando Arrabal más representadas.
  • Hablamos con él de ello y de mucho más
El filósofo y escritor Fernando Arrabal. (Jorge París)

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  • PAULA ARENAS. 16.05.2011 – 09.52h

    ¿Le ha gustado la obra?
    Me gustaría besarles el trasero a los actores. Es una representación única, animal como la filosofía.

     

    ¿Animal como su texto?
    No, yo no soy animal, soy la ciencia de soluciones imaginarias. Por eso fui el único escritor que escribió una carta a Franco. Y el único escritor no político encerrado en la cárcel de Carabanchel y cuya obra fue prohibida. Tuve ese honor.

    Y fue uno de los 5 españoles a los que se les prohibió entrar en España por “muy peligrosos”.
    Fíjese, yo, que no mato chinches. Cuando entra una pulga por la ventana la ayudo a salir.

    He creado un partido anarquista con un solo miembro, yo, y a veces me expulso

    Los personajes de la obra, Fando y Lis, son en realidad su mujer y usted, ¿no da pudor?
    Mi obra es hija de mi imaginación, y mi imaginación es el arte de combinar mis recuerdos. Ella inspira Fando y Lis. El verdadero tsunami del amor está en Fando y Lis.

    “En España soy relativamente famoso y totalmente desconocido”, dice usted, ¿le molesta?
    Soy el escritor más visitado de Internet, ¿se puede uno quejar de eso? Además ¿conoce usted algún escritor conocido? ¿Y cree que es porque la cultura está en crisis? Pues sí lo está, pero porque los sentimientos están en crisis, y eso sucede desde los tiempos de Nabucodonosor. Pocos hablan de amor.

    ¿Y qué es el amor?
    La autoternura hacia las propias limitaciones de la memoria. Cuando yo me enamoré por primera vez fue de una monja, que me enseñó a leer, a escribir y a amar. Y porque yo la amaba aprendí y gané el concurso de superdotados. Lo hice por ella.

    ¿Escritor por accidente?
    Me rebelo contra su pensamiento de que soy escritor. Yo soy el chivo expiatorio de España. Y no he estado nunca en política… He creado un partido anarquista con un solo miembro, yo, y a veces me expulso.

    Creo que intentaron matarle…
    Varias veces: en Japón, México y España. Aquí fueron dos falangistas. En la universidad yo había dicho cosas que fueron juzgadas provocadoras y vinieron a verme y me dijeron que iban a matarme a palos. Me dio tanto miedo que opté por sentarme en el suelo.

    ¿No se mata a la gente sentada en el suelo?
    No, porque los que usan la violencia quieren una oposición violenta.
     
     

     

     

     

     

     

     

    http://www.lasextanoticias.com/videos/ver/entrevista_completa_con_fernando_arrabal/422463

     

    etc     etc
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    raulherrero

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