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Faustbal o contra los asnos y los borreguitos

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El día 13 de febrero el telón del Teatro Real -Irreal se levantó y parió una nueva ópera: Faustbal de Balada y Arrabal, música y texto, dirección de López Cobos y escenografía de Joan Font y  Els Comediants…
La fiebre me acosaba desde el comienzo de la obra, pero creo que, por medio de su gracia, los ángeles me parecieron menos humanos, los Margaritos/as del Teatro Real, que me impidieron entregar la edición de Libros del Innombrable de la ópera a los periodistas, me resultaron menos decadentes, en general, seguro que todo me pareció más afortunado… En mí la fiebre actúa con la cualidad inquebrantable de la supralúcidez. Pero a María José, que me acompañaba, todo la dejó con la boca abierta, por lo tanto mis apreciaciones tal vez fueron más objetivas de lo que yo mismo me precio de serlo.
Els Comediants han “escenografiado” a los personajes del drama con claridad, para que nadie se pierda: Dios parece Dios, Mefistófeles un diablo, Faustbal la pureza, Amazona una amazona… Sin embargo, esa claridad, aunque en principio tal vez pueda soñarse como pobre, por lo evidente, se revela con auténtica ferocidad en escenas como la violación final, cuando el hecho se transforma en un combate que dota de hermosura visual a lo terrible. Y, en esos instantes, Joan Font y Els Comediants ofrecen un golpe de fuerza para demostrar que la sencillez no es  una concesión, sino la determinación de una estética reconocible que añade energía y contundencia.
El libreto ejerce de postista al no caer en el rubor de considerar que existen palabras inadecuadas en poesía. Y, aunque las metáforas caen sobre la arena de nuestro tiempo incesantemente, en el texto de Faustbal jamás resultan tan entreveradas como para que el espectador se pierda. En todo momento los personajes se definen con sus palabras y dicen quien son, qué esperan y dó van. Este detalle en una ópera de hora y media, que, por otra parte, podría  alargarse sin otro problema que la impaciencia de nuestro cretino mundo, ayudan a la comprensión de la trama .
Todo lo anterior se comprende mejor una vez leídos los borradores que escribió Arrabal, todos ellos riquísimos, donde aúna un gusto por la estética ultramoderna y de ciencia-ficción del cine llamado “comercial”, pero con el mensaje íntegro de la Faustbal plasmada en escena.
La educada, supongo que en consideración a los carcamales operísticos, que también los  hay, (véase algunas críticas sobre el estreno de la obra) escena de amor entre Faustbal y Amazona vibra en su plenitud como una pompa de jabón cercana al acierto de romperse, o de proseguir su camino. En escenas como la presente se elude lo evidente, al contrario que en las caracterizaciones, y la música de Leonardo Balada refuerza el desarrollo de la situación Y, en ese sentido, a mi entender, esta ópera resulta un ejemplo: en todo momento la música, incluso cuando sólo acentúa lo que después vendrá, se encuentra al servicio de las acciones y los personajes de la obra, sin que por ello haga ¡nada más y nada menos! que complementar y cerrar el círculo de la obra. Es decir, gracias a la habilidad del compositor Balada en escena se nos muestra lo que, en teoría, se pretende  la culminación de una ópera: la fusión de palabra y música. El coro de voces blancas que pone cuerdas en las gargantas de los ángeles suena a música celeste, Mefistófeles con sus giros suena a diablo e, incluso, unas anotaciones de ritmo de vals se escuchan en la escena más indicada, Margarito también resopla como un búfalo… Algunos pases líricos de las voces pueden llegar a emocionar, si se tiene la sensibilidad precisa, (la contraria a una piedra pómez).
El libreto de Arrabal, en la versión ampliada Faustbal Now Redux, muestra otros caminos por donde podrían haberse adentrado la escenografía y la música. Y si uno lo lee con los ojos abiertos y los oídos expectantes descubre una película-ópera, un nuevo género que Arrabal-Balada crearían si alguien tuviera la suficiente fortaleza para trasladar a la pantalla este trabajo con las indicaciones originales del libreto.
Si todavía les queda algo de curiosidad y la vida les acicala la piel ¡no se la pierdan! Por el contrario , los durmientes de almas apelmazadas en sillones con orejeras absténganse porque ¡no está hecha la miel para la boca del asno!

FAUST-BAL
Leonardo Balada (1933)
Libreto de Fernando Arrabal
Estreno absoluto, encargo del Teatro Real
Nueva producción del Teatro Real
EQUIPO ARTÍSTICO
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Director musical Jesús López Cobos
Director de escena Joan Font (Comediants)
Escenógrafo y figurinista Joan Guillén*
Coreógrafo Xevi Dorca*
Iluminador Albert Faura
Director del coro Peter Burian
REPARTO
••••••
Faust-bal Ana Ibarra (13, 16, 18, 21, 23)
María Rodríguez (15, 17, 20, 22)
Amazona Cecilia Díaz
Margarito Gerhard Siegel (13, 16, 18, 21, 23)
Eduardo Santamaría (15, 17, 20, 22)
Mefistófeles Tómas Tómasson (13, 16, 18, 21, 23)
Lauri Vasar (15, 17, 20, 22)
Dios Stefano Palatchi
Un juez Fernando Latorre
CORO DE NIÑOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID
Felix Redondo, director
CORO Y ORQUESTA TITULAR DEL TEATRO REAL
Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid
Febrero 13, 15, 16, 17, 18, 20, 21, 22, 23
20.00 horas; domingo, 18.00 horas
La función del día 18 será retransmitida en directo por Radio Clásica, de Radio Nacional de España.

 

17/02/2009 20:13 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema

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