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Raúl Herrero

Automoribundia, Ramón Gómez de la Serna

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Vivir de milagro todos los días llegó a ser en mí una costumbre, pero yo necesitaba poco porque me corto el pelo muy de vez en cuando. Digo como Epicuro: "La necesidad es un mal, pero no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad".

Cuando alaban una cosa mía suelo exclamar: "¡Mis miserias me cuesta!".

El embozo de terciopelo de mi capa llegó a ser por el uso terciopelo del siglo XVII.

El escritor es un ser del que sólo adquieren gran publicidad sus hambres, sus amores y sus deshonras.

La literatura no es un medio de comer, pero hay que ir comiendo mientras se escribe la literatura.

Lo que pasa es que el escritor no puede estar pensando en pequeñeces y eso le mete en el hambre. Hay muchos interesados en que no coma el escritor, porque su hambre es contraste  de otras harturas.

¿Pero qué va a hacer él contra ese artículo que es el único que no se deroga en ninguna constitución: "El hombre tiene el inalienable derecho a morirse de hambre"?

Con el trabajo espontáneo, libre y firmado, no se puede alcanzar más. Sin pertenecer a ninguna camarilla, ni dedicarse a la intriga, ni vender el alma a nadie, hay que someterse a la menesterosidad. ¿Pero habrá algo más feliz en  la vida que conseguir subsistir sin cometer ninguna bajeza?

En esa performancia ideal la Providencia me saca muchas veces del atolladero. Es un espectacular y sencillo milagro, pero siempre —siempre hasta hoy— ha sucedido. A la Providencia le es muy fácil echar por debajo de la puerta una carta —muchas veces con sellos extranjeros— en el preciso momento de no poder más.

¡Y después los psiquiatras hablan de ciclos depresivos y motejan al escritor de "maníaco depresivo"!

Sin embargo no protesto, porque protestar de la pobreza es como protestar del morir:unos mueren antes, otros depués. Por lo visto el hambre tiene la misma fatalidad que la muerte.

Mi pobreza es como un apasionado voto, y así como el monje no desea las vanidades que desdeña, tampoco hay que creer  que tenga ambición o resentimiento el que hizo ese voto.

Todo lo que pasa en el mundo se debe a que no sabe soportar la pobreza ni encontrar su alegría. El que no ame la pobreza podrá ser rico o pobre pero será un desesperado.

"Los que más sufren —ha dicho Laercio— son los ambiciosos a mayores felicidades", que es lo mismo que dijo también Fernando de Rojas: "Que no los que poco tienen son pobres; más, los que mucho desean".

Mientras no se eleve y se haga gustosa la pobreza no tendrá entrañas felices la vida.

"No hay mejor salsa que el hambre", dijo Cervantes, que había sopado tantas veces pan seco en esa salsa.

Lo peor es la falsificación de este estado de gracia, y me indigna aquel Rothschild que le sirvió a Delacroix de modelo para un tipo de miserable.

Sin embargo, no hay que desconfiar demasiado de la pobreza, porque como dijo Barbey d’Aurevilly, "no hay que hacer muchos reparos a los pobres, porque entonces, ¿a quién daríamos limonosna?"

El verdadero resumen de la historia es ése:  ir con la moneda que sea a comprar un poco de pan.

Descubierto por los psicoanalistas que el deseo de dinero es una coprofilia, toda alma grande no puede caer en ese juego con lo excrementicio. ¡Los demás que hagan lo que quieran si desean incurrir en esa aberración".

Ramón Gómez de la Serna

Automoribundia. Capítulo LVI. Editorial Mare Nostrum, Madrid, 2008

El perro blanco nº2 salió por la ventana con Mandelbrot y Arrabal

El perro blanco nº2 salió por la ventana con Mandelbrot y Arrabal

Como siempre de un modo inesperado y casi sin sentirlo presentamos el número nº2 (que en realidad es el número 3), el número de otoño y de las hojas desgarradas como simientes pardas de la revista internacional "El perro blanco". Para sorpresa de propios y extraños se incluye una entrevista que Arrabal realizó al genio de las matemáticas Mandelbrot. Recordamos al lector que puede descargarse gratuitamente en pdf la revista, o bien, si lo desea adquirirla desde la sección de novedades o de catálogo.

El sumario de la revista incluye:
En portada cuadro de Isabel Fernández Echeverría: El extraño viaje.
-Editorial por Mr. Mandrake
-Poemas inéditos de Mariano Esquillor
-Entrevista de Fernando Arrabal a Mandelbrot: "Inteligencia, genio y
humor del matemático Mandelbrot" por Fernando Arrabal
-Mentecato, artículo de José María de Montells
-En la sección de arte dibujos de Mariano Esquillor
-En la sección de poesía dirigida por José Antonio Conde:
Xulio López Valcárcel
-En la sección Voces de Brasilia dirigida por Alicia Silvestre poemas
de Marcos Freitas, traducidos por la propia autora de la sección.
-En la sección de filosofía de Antonio Muñoz Ballesta el artículo "Por una España de ciudades libres"

LA REVISTA SE DESCARGA DE FORMA GRATUITA DESDE LA SECCIÓN NOTICIAS DE
WWW.librosdelinnombrable.com

PREMIO NACIONAL DE LA MÚSICA 2009

PREMIO NACIONAL DE LA MÚSICA 2009


Queridos amigos:

El pasado jueves día 26 de noviembre Josep Soler intervino como ponente en las I Jornadas  sobre la Tradición en el Palacio de Sástago de Zaragoza, organizadas por la editorial Libros del Innombrable,  con una conferencia sobre su ópera Jesús de Nazaret. Ningún medio escrito se hizo eco de  la noticia a pesar de los correos, cartas y llamadas telefónicas. La sala la  "abarrotaron" unas quince personas.
Josep Soler comenzó ha publicar en Libros del Innombrable en el año 2000 y lo ha venido  haciendo en los últimos años. En la actualidad tiene nada menos que tres proyectos pendientes con la editorial.

Ayer día 2 de diciembre fue nombrado Premio Nacional de Música 2009.


Desde aquí, en mi nombre y en el de todos los que integramos la editorial Libros del  Innombrable, nuestra enhorabuena al maestro Soler por su merecido premio. Como él mismo  dijo durante su conferencia en Zaragoza: "pensar es lo más peligroso que el hombre puede  hacer, al mismo tiempo es lo único que justifica su existencia".

 



Ver mi artículo publicado en generación net a principios de año: http://raulherrero.blogs.generacion.net/josep-soler-la-musica-de-la-pasion-i

 

Raúl Herrero

 

La soprano María Bayo y el músico Josep Soler obtuvieron ayer el Premio Nacional de Música 2009 en las modalidades de Interpretación y Composición, respectivamente, unas distinciones que han recibido por su «incansable» dedicación a su profesión y su apoyo a la difusión de la música y la lírica. Los premiados recibieron con una alegría inusitada, «un subidón enorme» -en palabras de Bayo-, la noticia de los premios, dotados cada uno con 30.000 euros y otorgados por el jurado por su «infatigable» trabajo, que, en el caso de Soler, desarrolla desde hace 60 años. En Bayo (1961, Fitero, Navarra), se ha querido reconocer su continua actividad interpretativa y su defensa del repertorio español, en especial del género lírico.

En lo que se refiere a Soler (1935, Vilafranca del Penedés, Barcelona), el fallo subraya «el equilibrio en su lenguaje», entre la gran tradición europea y la modernidad, y su «coherencia y honestidad al margen de modas y corrientes», manifestada en su creación continua.

Fernando Arrabal: «Admiro a mi portera y a Dalí»

Fernando Arrabal: «Admiro a mi portera y a Dalí»

el periodico 10/7/2009 Edición Impresa 

la contra

Fernando Arrabal: «Admiro a mi portera y a Dalí»

Acaba de rodar en Barcelona Ushima-Next, una película que, según sus
autores, Frank Charansonnet y Jesús Manuel Montané, toma el relevo del cine
pánico que él hizo en los años 70.

Fernando Arrabal. Foto: FRANCESC CASALS

Fernando Arrabal. Foto: FRANCESC CASALS

Núria NAVARRO

–Actuar es su estado natural.
–Actuar, actúo poco. He aparecido en mis siete películas y en una que se
titula Vida, en la que salgo toreando a un rinoceronte...

–Me refiero a que ha hecho de su vida un espectáculo.
–Cualquiera puede imaginar que hay algo en mí de histriónico, pero es que
mis circunstancias son extraordinarias. ¡Soy el único escritor español cuyo
padre fue condenado a muerte por Franco! ¡El único que le escribió una carta
al dictador! Ese tipo de cosas han creado en España una cierta tensión en
torno a mí...

–Tensión y atención.
–La gente que solo habla de mi visión de la Virgen María y de mis
borracheras que sigan hablando... Puede que el día que se conozca mejor mi
obra se lleven una sorpresa.

–Entre tanto, una célebre duquesa le confundió con un cantante.
–Me dijo: «Lo admiro mucho, conozco todas sus canciones». Pero, bueno, el
alcalde de Venecia me acaba de presentar como «el dramaturgo vivo más
célebre del globo». Todos quedaron encantados. ¿Sabe por qué?

–No señor.
–Porque nadie conoce el nombre de un solo dramaturgo. Se habrían quedado
igual si les llega a decir: «Es el mejor tigre de Bengala vivo». Hace poco
The New York Times publicó la lista de las 100 personas más influyentes del
mundo y, entre ellos, no hay un solo dramaturgo ni un músico ni un poeta.

–¿Conclusión?
–¡La sociedad del espectáculo! Es irrelevante saber quién es Faulkner.

–¿Eso le provoca malestar?
–A mí la situación me gusta. Nada paga lo mucho que me da el ser libre. No
tengo nada que vender y me beneficio del hecho de que se murieran todos mis
colegas. Picasso, Dalí, Ionesco, Beckett. Todo el mundo echa mano del
superviviente. De mí. Me llaman de todas partes. Y en esos viajes siempre
puede ocurrir algo.

–¿En qué anda ahora?
–Precisamente hoy, entre las 15.32 y las 15.47 horas, he citado en París a
algunos amigos, Kundera entre ellos, para celebrar una tertulia sobre Nadja,
la musa de Breton.

–¿Interesado en las mujeres?
–Algún día escribiré una pieza teatral sobre el Banquete de Platón, que
habla de si es mejor amar o ser amado. Sócrates dice: «El amor es el hijo de
la frustración y de la astucia». ¡Evidente! Me interesan las mujeres que
tanto me han apasionado.

–Le creía libre de esa carga.
–En mi vida han sido capitales mujeres como la mía, mi madre, Nadja; Regina
Fischer, la madre del ajedrecista Bobby Fischer; Suzanne, la mujer de Samuel
Beckett...

–Algunas no fueron hermosas.
–Alejandro Jodorowsky ha repetido muchas veces: «A Arrabal siempre se le ve
con monstruos». Y es cierto.

–Ama su inteligencia.
–Amo a las mujeres que no tienen necesidad de mentir y que son especialistas
de algo, aunque sea de sus propias vidas. Por lo demás, creo que Breton no
tocó a Nadja. Incluso puede que Dalí y Gala no se tocaran...

–¿Lo aplaude?
–Hace 50 años, la Fundación Ford tuvo la idea cretina de invitar a EEUU a
seis jóvenes que serían célebres algún día. Entre ellos a Günter Grass, a
Italo Calvino y a mí… En Nueva York una bailarina llamada Berta me dijo: «Me
gustaría que me pasearas con unas esposas». Compré las esposas y la paseé
por la calle 14. ¡Fue maravilloso! Y obviamente no la toqué. ¡Con mi mujer
he tenido 20 años de castidad! ¿Por qué voy a hacer esas vulgaridades?

–¿Qué le proporciona placer físico?
–Los libros de bibliófilo, como los cinco libros de 61 kilos que he hecho
con los cinco artistas chinos más célebres del momento. Ellos podían haber
elegido a Rushdie. ¿Por qué me eligieron a mí?

–Quizá le vean como al último surrealista.
–¡Yo solo soy el chivo expiatorio de las letras españolas! Pero no le
reprocho nada a nadie, ¿eh? Ni siquiera a Aznar. Nunca me he mezclado con
nada. Tuve tentaciones de ser estalinista, pero frené a tiempo...

–Y en medio de esta deflación que nos aplasta, ¿qué le tienta?
–Estamos viviendo un momento muy bello. ¡Llegó el momento de introducir la
ciencia! ¿Conoce la Teoría de Motivos? Los motivos matemáticos pueden dar
una respuesta a Dios, la bolsa y la meteorología.

–Tres grandes pájaros de un tiro. ¿Dios le interesa?
–Lo que me interesa de Dios es por qué alguien puede creer o dejar de creer
en él. Por qué Claudel metió la mano en el agua bendita y, de repente, creyó
en Dios. ¿Por qué?

–A Dalí también le interesó esto.
–Entre las personas que más admiro en el mundo están mi portera, que es
portuguesa, y Dalí.

Novedad: ISLAS SIMBOLICAS –Montjüic, Mallorca, Buda- (Ensayo) de Mireia Valls

Novedad: ISLAS SIMBOLICAS –Montjüic, Mallorca, Buda-  (Ensayo) de Mireia Valls

La editorial Libros del Innombrable ha publicado un aluvión de novedades este mes. Iremos dando buena cuenta de las mismas  una a una durante los próximos días.

EDITORIAL: LIBROS DEL INNOMBRABLE

 

TITULO: ISLAS SIMBOLICAS –Montjüic, Mallorca, Buda- 

 

AUTOR: Mireia Valls Badía

 

COLECCIÓN: Marginalia

 

 

ISBN-13: 978-84-92759-08-8

 

PRECIO: 12,00 EUROS Iva INCLUDO

 

FORMATO: 20 x 13,2 cm

 

PAGINAS: 144 PÁGS.

 

TIPO ENCUADERNACION: RÚSTICA

 

 

Esta pequeña obra es un viaje por la isla utópica del pensamiento y la conquista de su territorio. Dibuja recorridos por parajes internos de la conciencia, mucho más reales que lo que uno puede asir y percibir con los sentidos, aunque no por ello deja de apoyarse en una historia y geografía significativas, reveladoras de las regiones internas de uno mismo que son análogas a las del ser universal. Parte de una situación concreta, y a caballo de la Vía Simbólica asciende a través de estados perfectamente reconocibles por cualquier ser humano, dada la naturaleza arquetípica del recorrido. Aúna la palabra y la imagen evocando un espacio y tiempo otro que cohabita con el cronológico, el del devenir cíclico que a su vez es un reflejo de aquello no sujeto al transcurrir, o sea de lo eterno.

Novedad: El libro del secreto de Federico González Frías

La editorial Libros del Innombrable ha publicado un aluvión de novedades este mes. Iremos dando buena cuenta de las mismas  una a una durante los próximos días.

EDITORIAL: LIBROS DEL INNOMBRABLE

 

TITULO: EL LIBRO DEL SECRETO (Novela)

 

AUTOR: Federico González Frias

 

COLECCIÓN: Marginalia

 

ISBN-13: 978-84-92759-06-4

 

PRECIO: 9,00 EUROS IVA INCLUDO

 

FORMATO: 20 x 13,2 cm

 

PAGINAS: 112 PÁGS.

 

TIPO ENCUADERNACION: RÚSTICA

 

 

Las memorias, a sus 98 años, del anciano más joven del mundo. Un desfile de recuerdos acerca de su realidad argentina sobre un fondo experimental y esotérico. La melancolía y la farsa coexisten en estos textos relativos al mito del Golem.

Federico González Frías es autor de una extensa obra filosófica, metafísica, poética y teatral firmada simplemente como Federico González.

Marginalia se propone publicar la obra literaria de este escritor, original, humorística y profunda como una contribución a propósito de nuestra Editorial Libros del Innombrable que comenzó editando "Los Raros" de Rubén Darío.

Esta novela se suma a las ya publicadas "Jauja" y "Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona".

 

Novedades y presentación en Barcelona de Symbolos y Marginalia

Novedades y presentación en Barcelona de Symbolos y Marginalia

La editorial Libros del Innombrable ha publicado un aluvión de novedades este mes. Iremos dando buena cuenta de las mismas  una a una durante los próximos días.

 

Queremos comunicarle la publicación y presentación, por sus autores, de cuatro novedades editoriales. El evento tendrá lugar el lunes 30 de noviembre a las 18.30 h. en la estupenda sala de la Librería Bertrand c/ Rambla Cataluña, 37, Barcelona.

*

Federico González Frías: Jauja.
"Estamos invitados a presenciar una versión en clave simbólica del gran espectáculo de la vida, caricaturizado unas veces como un auténtico teatro de guiñol, otras como una glamourosa película de los años 50 o hasta como un relato surrealista que nos puede recordar tanto la crudeza kafkiana como las alucinaciones de ácido lisérgico. Dicho sea de paso, todo ello ofrece una inconmensurable riqueza de estados que el lector va conociendo y que paulatinamente despiertan y expanden su conciencia" (reseña). Libros del Innombrable, col. Marginalia 2009. 344 págs. fragmento / reseñas

Federico González Frías: El Libro del Secreto.
Las memorias, a sus 98 años, del anciano más joven del mundo. Un desfile de recuerdos acerca de su realidad argentina sobre un fondo experimental y esotérico. La melancolía y la farsa coexisten en estos textos relativos al mito del Golem. Libros del Innombrable, col. Marginalia 2009.
fragmento / reseñas

 

*

Mireia Valls: Islas Simbólicas: Montjuïc, Mallorca, Buda. Esta pequeña obra es un viaje por la isla utópica del pensamiento y la conquista de su territorio. Dibuja recorridos por parajes internos de la conciencia, mucho más reales que lo que uno puede asir y percibir con los sentidos, aunque no por ello deja de apoyarse en una historia y geografía significativas, reveladoras de las regiones internas de uno mismo que son análogas a las del ser universal. Parte de una situación concreta, y a caballo de la Vía Simbólica asciende a través de estados perfectamente reconocibles por cualquier ser humano, dada la naturaleza arquetípica del recorrido. fragmento Ed. Libros del Innombrable, col. Marginalia 2009. 144 págs.

*

Mª Victoria Espín: Historia Viva, un recorrido por la obra de Federico González. Federico González, de cuyo trabajo trata este libro, es autor de una obra metafísica que comprende hoy en día más de una docena de libros dedicados a la Tradición intelectual-espiritual de Occidente, esotérica y simbólica, constituida por el Hermetismo y Neoplatonismo alejandrino, la Alquimia, la Cábala, la Masonería y el simbolismo constructivo, etc., e igualmente a la Tradición Precolombina, ramas todas ellas de una Tradición Unánime presente en todo tiempo y espacio geográfico y siempre testimoniada y vehiculada por el símbolo. Autor asimismo de una obra literaria, a la que pertenecen las dos novedades presentadas, ha fundado y dirige la Colegiata Marsilio Ficino (Barcelona 2007) que ya ha llevado a escena tres de sus piezas teatrales. fragmento Symbolos, 2009. 336 págs.

Una tarde cualquiera (Entremés o paso, XIII)

Una tarde cualquiera (Entremés o paso, XIII)

Entremés.
Pieza de teatro jocosa, en un solo acto, que solía representarse entre una y otra jornada de la comedia. 
María Moliner, Diccionario del uso del español. Segunda edición, Madrid, 1999.

Pieza dramática jocosa y de un solo acto. Solía representarse entre una y otra jornada de la comedia, y primitivamente alguna vez en medio de una jornada. 
Diccionario de la lengua de la Real Academia Española. Vigésima primera edición. Madrid, 1992.

En escena un salón lujoso a la par que sobrio. Un hombre elegante hasta la  exageración al tiempo que discreto. Sentada una señorita, que parece su invitada, recatada al tiempo que insinuante. Junto a ella, también sentado,  un hombre mayor enfundado en abrigo de invierno, con bufanda,  gorro de lana. No se le ve el rostro y estornuda sin parar de forma estentórea, chirriante y descacharrante. Algo apartada del centro de la escena una mesita con un teléfono que, de cuando en cuando, sonará. El hombre elegante, al que llamaremos, Insigne Protervo, pasea por la escena dando grandes zancadas mientras la Señorita y el Anciano escuchan con atención.

 

Insigne protervo.- En efecto, señorita, yo lo sé todo o casi todo. He triunfado en campos de batalla donde otros fracasaron, he derramado un piélago de sangre y de miel a partes iguales. Y mis modales exquisitos, sensuales, elegantes y humectantes  me han convertido en uno de los hombres más deseados de esta parte del planeta.  Y todavía le diré más..

 

(Interrumpe el Anciano con una tos desproporcionada que le hace literalmente saltar en la silla, más adelante caerse de la misma y retorcerse por el suelo. Todo esto durante el siguiente monólogo del Insigne protervo.)

 

Insigne protervo.-¡Qué tosecita! Como le decía señorita, le diré más todavía. Y le diré lo que no está escrito y más aún si es posible. Licenciado en Derecho en clave de sol menor. Carrera militar en la que he alcanzado  más alta graduación y los honores más pequeños.  He servido en medio mundo: Corea, Montserrat, Babilonia, Mataró, Lima, Alpedrete de la Sierra, Chin-chuang, Pekín, Cerdeña, Cáceres y Badajoz. He obtenido por méritos las siguientes medallas: la primera de la segunda, la tercera de la cuarta y la quinta de la novena. Todas ellas sin haber entrado en combate en mi vida y sin haberme levantado de ese sillón (mientras lo señala)  que usted ve junto al escritorio. A todo esto le añadiré los siguientes méritos: Premio fin de carrera especial por mi tesis “Ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras”, premio especial del jurado por mi película, dirigida, protagonizada y escrito por un servidor, “Todos somos Cristóbal Colón, sobre todo mi madre”, campeón de petanca del pueblo de Patones de arriba, campeón de carracla de la parroquia de “San José bendito, ¡qué bendito eres!  Y, a todo esto, le puede usted sumar, señorita,  la pensión que  el estado me concederá tras mi retiro, es decir, dentro de quince días aproximadamente si me lo permiten los altos mandos.

(Durante el glorioso monólogo el Anciano, padre de la joven, ha ejecutado toda la serie de proezas que arriba se mencionaban, por tanto el Insigne protervo está algo alterado.)

Insigne  protervo.-Pero señorita, ¿qué le ocurre a su padre?

Señorita.-Está algo enfermo, ya se  lo advertí.

Insigne protervo.-Este hombre precisa de atención médica inmediata. Precisamente poseo ciertos conocimientos sobre cirugía torácica que…

(El Anciano evita el contacto con el Insigne protervo, lo que supone un rechazo absoluto a su ofrecimiento.)

Insigne protervo.-Soy un hombre cariñoso, delicado, ya me conocerá. ¡Y de misa diaria! Bueno, menos de lunes a sábado. Sin tales  méritos y los antes aludidos jamás hubiera pasado ni por la imaginación ni por la sesera el pedirle que se case conmigo. Pero ¡con unas condiciones tan inmejorables!

Señorita.-Le comprendo perfectamente, sé que es usted un hombre insigne y protervo, y que goza de los favores del estado y de una muy buena vista. Pero comprenda que sin la aprobación de mi padre…

(Suena el teléfono.)

Insigne protervo.- Le ruego me disculpe. Ahora mismo estoy en mitad de una batalla y ya sabe, en esos momentos a uno le suelen molestar los soldados y los mandos intermedios en fin, la chusma, ya me comprende…

Señorita.-Desde luego, usted responda al teléfono, no se inquiete por mí. Mi padre y yo tenemos toda la tarde por delante.

Insigne protervo.-No sabe lo feliz que me hace. Con su permiso.

(El Insgine protervo levanta el auricular.)

Insigne protervo.-(A gritos.) ¡Dígame! ¿Quién es? ¿Es usted? ¿El comandante Ataulfo? Desde luego tiene usted el don de la oportunidad… Por nada, por nada. ¿Cómo? Ni un alma, les dije que no dejaran viva  ni a un alma, que no quede piedra sobre piedra, ni lata sobre lata, nada en absoluto.  ¿El enemigo? Me da igual que se haya rendido el enemigo, no hay que dejar anda. ¿Le ha quedado claro? ¡Muy bien!

(El Insigne protervo cuelga el auricular con ira. Vuelve hacia la señorita.)

Insigne protervo.-Comprenda, señorita, que cuando la veo los pulmones se me salen del pecho. Siento como el pulso se me desbarata como una lata de judías puesta a calentar en una olla al baño maría. Miro sus ojos y veo dos almejas machas, contemplo sus manos y me parecen dos enormes cabezas de bovino degolladas y puestas sobre un  plato. Mis sentimientos, señorita, le aseguro que son sinceros y… luego está el asunto de la paga .

(Suena el teléfono  de nuevo. El Anciano tose de nuevo.)

Insigne protervo.-Les ruego me disculpen. (Se acerca al teléfono y descuelga el auricular. De nuevo habla a gritos.) ¿Qué? ¿Cómooooo? Hable más alto. (Tapa con la mano el audífono y se dirige a la Señorita.) Por favor,  sería tan amable de pedirle a su padre que calme esa tos,

Señorita.-Ya le dije que estaba enfermo.

Insigne protervo.- Ya, ya . (De nuevo grita por el auricular mientras el Anciano tose.) ¿Qué? ¿Qué me dice? ¡Más alto que no le oigo! ¡Más altoooooooo! ¿Un qué? ¿Dónde? Sí, lo de los prismáticos ya lo he oído. ¿Un conejo? Pues maten al conejo también.  ¡Les he dicho que no quiero que quede nada!  Sí, también  me refería a los animales. (Cuelga el teléfono con violencia. Entonces el Anciano se recupera de su ataque de tos y se duerme.)

Insigne protervo.-Veo que su padre ha mejorado una vez he colgado el teléfono.

Señorita.-Es curioso, esos ataques repentinos de tos igual que le vienen se van.

Insigne protervo.-Ya veo. Dígame entonces, tiramisú de limón y de guirlache confitado, ¿acepta mi propuesta de matrimonio? He puesto en ella muchas expectativas y además le he prestado a su padre casi una fortuna.

Señorita.-Le estoy muy agradecida por todo lo que me dice y me deja realmente conmocionada por sus formas, educadas maneras y estilismo. Pero comprenda que me parece que es usted demasiado alto para mí, por otra parte sus dedos parecen morcillas y, a pesar del alto concepto que usted tiene de sí mismo, mi padre me ha repetido infinidad de veces que es usted un inútil.

(El Anciano mientras tose asiente con la cabeza. Suena el teléfono.)

Insigne protervo.-¿Yo un inútil? Señorita, esto no puede quedar así, aguarde un momento. (Va hacia el teléfono y descuelga el auricular. Habla de nuevo gritando.) ¡Qué cojones pasa ahora! (Silencio. El Insigne protervo resopla como un toro.) ¿Qué no pueden dar alcance a un conejo todo un ejército? ¿Qué les esquiva las balas? Pues manden aviones, láncenle obuses, descarguen toda una batería de infantería sobre él, pero maten de una vez a ese puñetero animal. ¡Coño! (Cuelga el teléfono con violencia.)

Señorita.-Comprendo sus obligaciones, pero ese aparato comienza a incomodarme.

Insigne protervo.- La comprendo perfectamente. Pero comprenda que estamos en guerra y, aunque no piso el campo de batalla ni por equivocación, las circunstancias me obligan a tener cierta consideración para con mis escla… para con mis hombres, quiero decir. Pero volvamos a nuestro asunto, si no le importa, grácil muchacha. ¿Así que su padre me llamaba inútil?

Señorita.-Sí, pero no sólo eso. También le llamaba otras cosas.

Insigne protervo.-¿Otras cosas? ¿Cómo por ejemplo….?

(Mientras la Señorita desarrolla el repertorio siguiente, el Anciano asiente con la cabeza.)

Señorita.-Zambollos, cagabandurrias, carnuzo, dinamitero de hormigas, cretino, meador meridiano, asalta cunas, asalta cuarteles, tonto del culo, tonto de remate, bocazas, desgraciado, alcahuete, Montesco, mentecato, Capuleto, sodomizador de tanques, zapatos de tafilete…

(Suena el teléfono.)

Insigne protervo.-Un momento, un momento. (Corre hacia el teléfono y descuelga el auricular. Justo en ese instante el Anciano comienza a toser.) ¡Qué pasa! ¿Qué? ¿Me toman por idiota? ¿Qué les hace qué? ¿El conejo? ¿Cómo les va a hacer cucamonas un conejo? ¿Qué les saca la lengua? ¿Y los aviones? ¿Y los tanques? ¿Y los obuses? ¡Pero es usted idiota o está borracho! ¿Me quiere hacer creer que ese conejo esquiva todos los proyectiles? ¿Qué les saca la lengua, qué les hace gestos obscenos? Mire, comandante Ataulfo, yo a usted le fusilo, le fusilo, mate a ese conejo o le hago o un organizo un consejo de  guerra y le fusilo a usted y a todo el ejército si es necesario. (Cuelga con ira el auricular. Se vuelve hacia la señorita y sigue hablando a gritos.) ¡Y respecto a su padre y  a todo eso que ha dicho!

Señorita.-Por favor, no le consiento que me hable en ese tono.

Insigne protervo.-¡Oh perdón! Son mis escla.., mis hombres quiero decir, que me enervan y me sublevan. (Se acerca al Anciano y le acaricia, mientras habla, la cabeza sobre la que luce un hermoso gorro de lana.) ¿Por qué tiene usted una opinión tan negativa de mí? ¡Si apenas me conoce! Es cierto que he enviudado treinta y cuatro veces, treinta y cuatro accidentes desafortunados, pero hombre… porque un día maté a un perro me llaman mataperros.

(Suena el teléfono. Entonces el Anciano aprovecha un descuido del Insigne protervo y le muerde un dedo.)

Insigne protervo.-¡Leches! ¡Me ha mordido!

Señorita.-Él siempre ha sido así, un tanto casquivano.

Insigne protervo.-Más que casquivano es un..

(No se escucha lo que dice el Insigne protervo porque las palabras las ahogan las toses del Anciano. Insigne protervo va hacia el teléfono y descuelga el auricular.)

Insigne protervo.-(A gritos.) ¿Quién me molesta ahora? ¿Cómo dice? (Con voz suave.) ¡Ah, señor! Sí, yo he estado pendiente de toda la operación. Claro que hemos ganado. ¿Cómo habíamos? Si hace un momento ya habían barrido a todo el enemigo… Ya, ya, ¿un conejo? Sí, hombre, un mal día lo tiene cualquiera. Que no, que consejo de guerra. Le asegura que no he desatendido mis oblig…

Señorita.- ¿Qué ocurre?

Insigne protervo.- El Comandante en jefe de las fuerzas armadas me ha colgado.

Señorita.-¿Ha sucedido algo malo?

Insigne protervo.- Me ha degradado y la policía militar viene a detenerme.

Señorita.-¿Y esos modales?

Insigne protervo.-Me harán un consejo de guerra.

Señorita.-¿Y la batalla?

Insigne protervo.- La hemos perdido.

Señorita.- ¡Uy, que percance!

Insigne protervo.- Y, además, me he cagado en los pantalones.

(El Anciano tose mientras cae el

 

 

TELÓN)