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Raúl Herrero

Entrevistas en Radio Exterior de España

Entrevistas en Radio Exterior de España

http://www.rtve.es/podcast/radio-exterior/un-idioma-sin-fronteras/


Si le gustan los gatos no pueden dejar escapar los 13 relatos que Patricia Esteban Erlés  ha creado en su último trabajo. "Azul Ruso" editado por Páginas de Espuma entremezcla  realidad y ficcción en un mundo melancólico donde los misteriosos felinos ocupan un lugar  muy especial. Como todos los jueves les acercamos los versos más originales de poetas  dignos de admirar. Hoy el turno es para "Diez Poetas Canadienses" un libro que Francisco  Torres Monreal acaba de publicar en la editorial "Libros del Innombrable".

Y también entrevista a Gregorie de la revista El perro blanco:

www.rtve.es/podcast/radio-exterior/un-idioma-sin-fronteras/


 La revista “El Perro Blanco” le ha dedicado su último número, de manera  monográfica, a un poeta que falleció muy joven y muy trágicamente hace muy poco en España  y del que Federico Utrera tiene todos los datos. ¿De quien se trata Federico?

Y además entrevista a Raúl Herrero por su poemario "Los trenes salvajes":

Y para postre entrevista a Luce Moreau por su libro Monadas:

http://www.rtve.es/radio/20100122/idioma-sin-fronteras/313646.shtml


El Zoófito solitario de Harry Stephen Keeler

El Zoófito solitario de Harry Stephen Keeler

Solo, en un sumidero, sobre una gota de agua,

un zoófito trataba una vez de pensar.

Pensaba—: ¿Por qué me siento tan triste

que no se me ocurre lo que he de hacer?

Los otros gérmenes que me rodean están en un remolino.

Lo que yo necesito ahora es una chica guapa.

Se alejó rápidamente hasta ser sólo una motita.

(¡Curiosos muchachitos son estos zoófitos!)

Volvió a poco, pero ahora parecía enfermo,

pues era largo y flaco, cuando antes era gordo,

cada vez se alargaba más, hasta que al fin

estalló, y luego se marchó, y dos formas

fueron lanzadas entonces.

Ahora es feliz, puede usted apostar su grata vida. 

Pues ¿por qué no ha de serlo

teniendo una esposa bien parecida?


[Este poema de Harry Stephen Keeler se incluye  en el capítulo "El zoófito solitario" (pág. 211) de su novela Los cinco budas de Plata publicada en castellano por Editorial Reus, Madrid, 1946. Trducción de Fernando Noriega Olea]

El pasante, (Entremés o paso XVI)

El pasante, (Entremés o paso XVI)

Entremés.
Pieza de teatro jocosa, en un solo acto, que solía representarse entre una y otra jornada de la comedia. María Moliner, Diccionario del uso del español. Segunda edición, Madrid, 1999.
Pieza dramática jocosa y de un solo acto. Solía representarse entre una y otra jornada de la comedia, y primitivamente alguna vez en medio de una jornada. 
Diccionario de la lengua de la Real Academia Española. Vigésima primera edición. Madrid, 1992.

El decorado reproduce un paisaje pantanoso. Se escuchan ruidos de  animales, zumbidos de mosquitos y el característico sonido de los caimanes al moverse entre las aguas. En lo que parece una isla en mitad del pantano un hombre desnudo o semi-desnudo, con el cuerpo embadurnado con limo  y pintado con lo que parecen signos ceremoniales. Entra a escena un occidental, un turista o un viajero, con pantalón corto, visera, cámara fotográfica al hombro, maletín  y en la cabeza un sombrero de guano. Lleva una pierna escayolada y camina con muletas.

El viajero.- Buenas tardes, ¿el señor Repollo?

(El hombre de barro no presta atención al viajero y parece sigue concentrado en sus asuntos.)

El viajero.-Disculpe, discúlpeme, ¿es usted el señor Repollo?

(El hombre de barro ignora al intruso. Por tanto, el viajero, de manera taimada, se aproxima lentamente a su víctima. Se dispone a darle unos golpecitos en la espalda, cuando el hombre de barro gira la cabeza con rapidez en dirección al insistente personaje. El abrupto comportamiento asusta al viajero que retrocede mientras emite un grito femenino y agudo. El hombre de barro se dirige hacia el recién llegado de manera amenazante. Cuando ambas cabezas se encuentran a menos de un palmo habla por primera vez el hombre de barro.)

El hombre de barro.- A mi hijo se lo comió un caimán. (De su taparrabos o de un cinto extrae un cuchillo de enorme). ¡Con este cuchillo destripe al animal y logré rescatarlo! Pero muerto…

El viajero.- ¡Qué me va usted a contar a mí! Fíjese, el otro día tropecé con mi hijo que jugaba dando patadas a las marquesinas de los autobuses y me partí el femur...

El hombre de barro.-Y esa pierna suya, ¿es auténtica?

El viajero.-Por supuesto. No se imagina el esfuerzo que me ha supuesto llegar hasta aqui en este estado.

El hombre de barro.-Esa pierna, no sé, no me gusta.

El viajero.-(Con voz temblorosa) Le comprendo muy bien. Pero verá, ¿es usted el señor Repollo?

El hombre de barro.-En otra época viví como usted. Fui un hombre de negocios, bebía lejía y me movía entre las trampas y las alcantarillas de la ciudad. Trabajaba como pasante de un despacho de abogados. Me trasladé a este lugar para que un cliente me firmara las actas de una propiedad que había adquirido.

El viajero.-Precisamente de eso quería hablarle. ¡Qué coincidencia! Yo también trabajo como pasante de la firma de abogados McKonick und Derbunguer und McKonik. Busco al señor Repollo para que estampe su firma al pie de un contrato de arrendamiento…

El hombre de barro.-¿Arrendamiento?

El viajero.- Sí, arrendamos todo tipo de cosas: casas, bicicletas, moscas, ordenadores portátiles. El alquiler será más o menos elevado pero nuestra comisión es siempre el doble.

El hombre de barro.-¿El doble de qué?

El viajero.- El doble de todo en general. Si usted alquila, por poner un ejemplo, la torre de Pisa, pues nuestros honorarios son dos torres de Pisa. ¿Cómo se le queda el cuerpo?

El hombre de barro.- Desde hace varios años como moscas, moscas negras, moscas verdes y fosforescentes. A veces destripo a un caimán y me lo como entero. Pero no conviene jugar demasiado con esos animales, ¿sabe usted qué ocurrió cuando al fin encontré a la persona que había venido a buscar?

El viajero.-Ahora mismo, no sabría decirle.

El hombre de barro.-Era un caimán.

El viajero.-¿Quén era un caimán?

El hombre de barro.-El cliente que debía firmar los documentos… era un caimán. Pregunté a unos lugareños. Me condujeron hasta una choza. Allí las moscas bramaban como ñus. Una seda ocultaba la entrada. Aparté la tela con mis manos  y allí lo encontré…

El viajero.-¿Al caimán?

El hombre de barro.-Sí, al animal. ¿Ha probado la sopa de ojos de caimán?

El viajero.-No, que yo sepa.

El hombre de barro.-Yo tampoco. Pero ese maldito animal se nutre a diario de una sopa, cocinada  con ojos de sus congéneres, que los brujos de la tribu le preparan a diario.

El viajero.-¿Y cómo podría llegar hasta allí?

El hombre de barro.- El limo que cubre mi cuerpo sana las heridas que a diario me provocan esos animales. A veces parece  que han desaparecido los caimanes de esta zona. El ambiente rebosa quietud.  En cuanto esas bestias descubren que uno flaquea...  atacan inmisericordes.

El viajero.-  A mí me viene a pasar algo parecido con Olegario, el perro de mis vecinos. No levanta un palmo del suelo pero tiene una mala leche. A propósito, ¿no conocerá usted por fortuna a ese tal señor Repollo?

El hombre de barro.-Los nativos ofrecen  al tercero de sus hijos al dios caimán.

El viajero.-¿El mismo que se alimenta de ojos?

El hombre de barro.-El mismo. Los familiares gritan en éxtasis mientras el animal devora al infante. Una vez que el caimán termina el banquete comienza una fiesta que se prolonga durante varios días.

El viajero.-(Con tono condescendiente) Desde luego, algunos tienen unas costumbres.

El hombre de barro.-Con los dientes de leche de la víctima los ancianos de la tribu confeccionan un collar que luego porta el hermano mayor del clan.

El viajero.-De donde yo vengo la artesanía se cotiza mucho. Y, ¿podría adquirir alguno de esos colgantes? No sabe el dinero que podría sacarme con ellos en la ciudad.. Y ya que me he trasladado hasta aquí…

El hombre de barro.-Los collares son objetos sagrados, no pueden venderse.

El viajero.-¡Qué mala suerte! Pero si no le importa que vuelva al asunto que me preocupa, ¿conoce o no usted a ese tal señor Repollo?

(Silencio.)

El hombre de barro.-Por supuesto. Lo encontrará en una choza de adobe a unos pocos metros de aquí. La bruma oculta la zona, pero, si continúa en línea recta, tropezará con el santuario enseguida… Aunque con esa pierna pintada de blanco...

El viajero.-¿Qué le ocurre a mi pierna?

El hombre de barro.-Jamás le ví comerse a alguien en tan mal estado.

El viajero.- No será para tanto. El médico me ha dicho que en dos o tres años estaré mejor que ahora o, incluso muerto. De todos modos, muchas gracias, le agradezco su amabilidad. Pero una cosa me inquieta, ¿correré algún peligro?

El hombre de barro.- ¿Le asusta algo?

El viajero.- Después de las historias que me ha contado sobre ese bicho… Comprenda mi intranquilidad.

El hombre de barro.-No se preocupe. No sufrirá… Tal vez al principio, los primeros tres o cuatro bocados… Además, antes de penetrar en el santuario, los guardianes le procurarán una bebida que realiza las funciones de un potento anestésico.  

El viajero.-Ya me quedo más tranquilo. Es que yo para la muerte soy  más de accidentes aéreos, de un navajazo en una esquina,  de un tiro perdido, de ese tipo de cosas… cosas, en definitiva, más urbanas. (Mira el reloj). Además se me está echando el tiempo encima.

El hombre de barro.-Por el tiempo no se inquiete, se le acabará enseguida.

El viajero.-Si me lo permite, (extrae de un bolsillo una tarjeta de visita) le entrego mi tarjeta. Supongo que no visitará nunca la ciudad pero, si alguna vez lo hace, no dude en visitarme. (En voz baja) Y si consigue alguno de esos collares, o alguna pieza de artesanía se lo agradeceré… Sabré recompensarle debidamente.

El hombre de barro.-Lo que está a punto de sucederle es suficiente recompensa para mí. Le miro y le escucho, luego imagino lo que ocurrirá cuando al fin se encuentre con el señor Repollo y la emoción me colma.

El viajero.-Me deja perplejo. En mi mundo las personas no son tan generosas.

El hombre de barro.-Por cierto, ¿en su firma trabajan más pasantes?

El viajero.- Por supuesto, cuatro más.

El hombre de barro.-¡Qué alegría me da! Pronto tendré el placer de conocerles.

El viajero.-¿Piensan ustedes realizar alguna otra transacción con nuestra firma?

El hombre de barro.-Casi se lo puedo garantizar.

El viajero.-¡Qué emoción! Mis jefes estarán encantados.

El hombre de barro.-¿No tenía usted prisa?

El viajero.-Es cierto. Todo recto entonces, ¿no es así?

El hombre de barro.-Sí, sí, sin miedo, no tiene pérdida.

El viajero.- Por cierto ¿por aquí hay alguna pista de esqui? Cuando termine con mis obligaciones no me importaría distraerme un poco. ¡Y me gusta tanto el esquí!

El hombre de barro.-En esta zona no nieva nunca.

El viajero.-(Violento.) ¡Y qué me quiere decir con eso! Hay pistas de esquí ¿sí o no?.

El hombre de barro.- Si estuviera en su lugar no me preocuparía por eso ahora.

El viajero.- (Ofendido) De acuerdo, me marcho. Muchas gracias por su amabilidad.

El hombre de barro.-Nada, nada, un placer.

(El hombre de barro canta y continúa ocupado en sus asuntos: lijar un cráneo humano. El viajero sale de escena. A los pocos segundos se oyen unos gritos. El hombre de barro los escucha, ríe como poseído por algún tipo de extraña entidad.)

 

TELÓN

Lunas indefinidas de Federico González

Lunas indefinidas de Federico González

Novedades marzo 2010
Estimad@ amig@:

Nos complace anunciarle la puesta en escena en sesión única de "Lunas Indefinidas", de Federico González, en la sala Xavier Fàbregas del popular Teatreneu de Barcelona (c/Terol, 26) el próximo miércoles 24 de marzo de 2010 a las 21.00 h. La interpretación, a cargo de la Colegiata Marsilio Ficino, estará dirigida por Federico González y Carlos Alcolea.

Como reza el programa de mano de la obra, que le remitimos en anexo, la acción discurre en una "Escuela de Conocimiento", un ámbito extraño y familiar a la vez entre lo docente y lo sanitario en el que penetramos de la mano de la actriz que inaugura la representación, quien, como el dios Jano, posee las llaves que abren y cierran sus accesos. Varios son los "posibles candidatos" que llaman a la puerta de la Escuela deseando seguir sus "métodos", y éstos son enfrentados invariablemente a un espejo, a ellos mismos, evidenciando su ignorancia y sus errores, los que se expresan a través de la vanidad, el amor propio y a veces también la maledicencia; en definitiva, un carácter dual al que quieren y no quieren desenmascarar, trascender. Trascender aquello que nos empeñamos en entender por realidad y que, en palabras de uno de los profesores del centro, "no es más que una sucesión de anécdotas más o menos ordenadas"... En verdad, "la idiotez de la gente es el componente más grande de lo que llama la realidad".

"Lunas Indefinidas" es una obra emparentada con el Teatro del absurdo en cuanto crea situaciones que no siguen una línea lógico-racional al mismo tiempo que abre posibilidades de concepción ligadas con lo misterioso y verdaderamente poético. A través de repentinos cambios de ritmo, de las idas y venidas de los actores, sus esperas y entonaciones, se va creando un mensaje de un claro componente musical y por momentos de una gran comicidad para el que se proponen distintos niveles de lectura.

Las entradas están a la venta anticipadamente en los portales de espectáculos Atrapalo.com y Servicaixa.com, a los cuales puede acceder a través de los siguientes enlaces:

http://www.atrapalo.com/entradas/lunas-indefinidas_e31303/

http://www.servicaixa.com/nav/es/teatro/barcelona/teatreneu_sala_xavier_fabregas_09ae/lunas_indefinidas/index.html?loce=pt-muchomas-cartelera

Le recomendamos esta modalidad de compra anticipada pues incluye un descuento ventajoso. Las entradas también están a la venta en la taquilla del Teatreneu.

Deseando poder contar con su compañía, le enviamos una salutación muy cordial.


CENTRO DE ESTUDIOS DE SIMBOLOGIA DE BARCELONA
http://cesbarcelona.com

Trailer del documental "AF Molina: un poeta incómodo"

Más sobre Antonio Fernández Molina en:

http://antoniofernandezmolina.blogia.com/

Crónicas de un convaleciente crónico, (IV)

Crónicas de un convaleciente crónico, (IV)

El lado opuesto a mi regocijo por los lugares pequeños encuentra su antítesis en el desagrado de otras personas ante tales reductos, desasosiego, a menudo, provocado por la ansiedad que les genera el miedo a ser enterrados vivos, en un ataúd estrechito, donde uno muere con lentitud, pero sin sosiego, bajo paladas de tierra.

Edgar Allan Poe describió con sobriedad esta fantasía o temor en su denominado cuento, para mí texto periodístico: El entierro prematuro. Entre sus líneas encuentro lindezas como la siguiente:

“ Ser enterrado vivo es, sin ningún género de duda, el más terrorífico extremo que jamás haya caído en suerte a un simple mortal. Que le ha caído en suerte con frecuencia, con mucha frecuencia, nadie con capacidad de juicio lo negará. Los límites que separan la vida de la muerte son, en el mejor de los casos, borrosos e indefinidos... ¿Quién podría decir dónde termina uno y dónde empieza el otro? Sabemos que hay enfermedades en las que se produce un cese total de las funciones aparentes de la vida, y, sin embargo, ese cese no es más que una suspensión, para llamarle por su nombre. Hay sólo pausas temporales en el incomprensible mecanismo. Transcurrido cierto período, algún misterioso principio oculto pone de nuevo en movimiento los mágicos piñones y las ruedas fantásticas.”

 

Hacia la mitad del texto Allan Poe relata en primera persona  las obsesiones de un sujeto aterrorizado por la idea de un entierro prematuro. Un día, tras un incidente, despierta  empotrado en la  litera de una chalupa, pero  se cree enterrado vivo, lo que origina una sugerente descripción de la angustia. Sin duda esa parte del relato resulta atractiva, elocuente y fascinante.

Roger Corman en su libre interpretación del mundo del escritor norteamericano se “inspiró” en el referido cuento para filmar la película La Obsesión (1962). El actor Ray Milland, que también sufrió rayos X en los ojos, protagonizaba un argumento en el que su personaje se enfrentaba a la obsesión de morir como su padre: enterrado vivo.  La ansiedad del individuo, ante los efectos de la catalepsia, traslada la película a una delirante (en mi caso este adjetivo siempre lo utilizo en sentido positivo) escena en la que se nos muestra como al protagonista le fallan todas las precauciones que había adoptado para huir de la  cripta familiar ante una posible muerte en vida.

Este film lo visualicé por primera vez, durante el inicio de mi adolescencia, en un ciclo dedicado  a Roger Corman que la segunda cadena de televisión española tuvo a bien programar durante varias tardes de domingo. Por fortuna, el video me permitió reproducir la escena ya citada una y otra vez. En algún momento no me pareció conveniente el acompañamiento musical y entonces me decidí a ponerle música a la escena. Así investigué sobre  el efecto de la misma con el televisor enmudecido mientras un radiocasete desgranaba el Réquiem de Mozart,  en ocasiones rematado con un disco de fondo de efectos especiales donde los gritos, aullidos y un extraño corte, denominado “sonidos de laboratorio”, ayudaban a sostener un efecto fascinante. Calculo que esa escena la visionaría una media de sesenta veces en un año.

Durante esas sesiones privadas, mi memoria recordó la presencia de un doble que me espiaba desde los armarios donde me ocultaba de niño. Tras arduas investigaciones descubrí que ese doble era mi propio reflejo en un espejo. Entonces la idea del “otro” cobró en mí un gran sentido. En parte, expirado a través de dos relatos de mi libro Así se cuece a un hombre.

El asma que sufro desde el comienzo de mis tiempos me invocaba el terror a morir ahogado. Y, aunque sigo prefiriendo, como en mis primeros días, los espacios pequeños, aislados y oscuros, la sensación de ahogo de un hombre acomodado en un ataúd bajo tierra logra  inquietarme. Pero luego descubrí a los vampiros, cuyos ataúdes duermen al raso y entonces me tranquilicé. Ese fue el comienzo de mi pasión por los vampiros como personajes y de sus diversas materializaciones a lo largo de la historia del arte, pero también de los diversos tratados científicos y seudocientíficos que les han dedicado.

Estreno: AF Molina un poeta incómodo

Estreno: AF Molina un poeta incómodo

Este domingo, día 21 de Marzo, estreno en Alagón el documental

 “AFMolina un poeta incómodo”.

A.F. Molina, era mi padre. Creo que no hecho nada de extraordinario dedicando una parte de mi tiempo a este proyecto que no tiene otra ambición que la de cuidar su memoria; él me dio muchas cosas, es de recibo que yo a cambio le compense de alguna manera.

Este documental, sin querer, ha estado impregnado desde su nacimiento, del mismo espíritu libre, arriesgado y ácrata que tiene la obra de mi padre. Se construyó sin guión. Solo sabíamos que queríamos rendir un homenaje a mi padre en el que además de hablar de sus distintas facetas creativas, se pudiera descubrir que tipo de hombre era. Sabíamos también que queríamos contar con la colaboración de cuantos amigos estuvieran dispuestos a hablar y fuimos dejando que las circunstancias (teníamos que coincidir en tiempo y en lugar, Luis que vive en  valencia, los posibles participantes, que son de todas partes y yo que resido en Zaragoza) nos  indicaran hacía donde dirigir nuestro siguiente paso.

Tampoco sabíamos muy bien que queríamos que nos contaran nuestros participantes porque precisamente, a mí, lo que más me interesaba saber era obviamente, lo que “no sabía”, con lo cual era muy difícil preparar cualquier tipo de pregunta.

…Y luego estaba el placer de oír contar a la gente, así, como en familia, todas las cosas que recordaban. Tampoco ahí había guión. Les dejábamos hablar y  hablar así, sin cortes, enlazando unos recuerdos con otros, saltando de la poesía a la pintura o a los recuerdos personales… Nos juntamos con 30 horas o más de grabaciones…No tenéis ni idea de lo que supone luego trabajar en el montaje con ese material… ¡una locura!

Inmersos en el proyecto, nos dimos cuenta además que necesitábamos acompañar los testimonios con documentos alusivos a lo que se iba contando… Otra locura. Los que hayan estado en la casa de algún artista, entenderán a que me estoy refiriendo. El orden es cero y si hay algún orden es muy difícil descubrir cuál es.

De una forma casi milagrosa, (con mucho trabajo también, ya sabéis: “a Dios rogando pero con el mazo dando”) descubrimos que el mejor camino para contar la historia era poner como telón de fondo las  tres ciudades donde residió, Guadalajara, Palma de Mallorca y Zaragoza,  y situar en cada ciudad los amigos de esa época.

Y por último estaba el título. Desde un principio el documental tenía un nombre que, irremediablemente según nos iban contando cosas, hubo que cambiar. Yo empleé muchas de las horas de los viajes que hicimos, en pensar en un título que por si solo explicara la complejidad del personaje. Cuando topé con el adjetivo “incómodo” ya no hubo manera de deshacerse de él. Hay muchos otros adjetivos con lo que se podría definir a Molina: Vanguardista, divertido, naïf, trabajador, provocador, generoso, maestro, curioso… Genial era el que más me gustaba a mi, pero no estaba segura de mi objetividad. Sin embargo con  “incómodo” no hubo duda. Incómodo por difícil de clasificar, por impertinente, por complejo, por inmenso, por amargo…

Mi única duda fue saber si le iba a parecer bien a mi madre (no está la mujer para que le den disgustos) Le hablé del título con un poco de miedo, dándole muchos rodeos e intentando justificarlo… y para mi sorpresa, le encantó y opinó exactamente igual que yo, me dijo que le iba como anillo al dedo.

Poco más puedo contaros. Que os invito a que os acerquéis el domingo a Alagón y disfrutéis con la proyección. Los que le conocieron para recordar y los que no tuvisteis ese placer, para descubrir a un creador que vale la pena conocer.

Ester Fernández Echeverría

 

 

Centro Cívico Antonio Fernández Molina

C/ Damas, 8-10 de Alagón

Domingo 21, 18:30 h.

"INTRODUCCION A LA SIMBOLICA"

"INTRODUCCION A LA SIMBOLICA"

Estimad@ amig@:

El Centro de Estudios de Simbología de Zaragoza tiene el placer de informarle del ciclo de conferencias que tendrá lugar en la sede CES. La próxima conferencia lleva por título:

"INTRODUCCION A LA SIMBOLICA"
¿Qué es el Símbolo?
El Símbolo, Vehículo de Conocimiento
Símbolos, Mitos y Ritos
Los Cuatro Planos de Lectura de la Realidad


LUNES 15 DE MARZO DEL 2010

A cargo de José Manuel Río
(colaborador de la revista SYMBOLOS y miembro del CES de Zaragoza )


"El símbolo, que no hay que confundir con la alegoría, es el intermediario entre lo conocido y lo desconocido, la expresión sensible de una realidad que lo trasciende y que él testimonia sin exclusiones.
La alegoría sustituye simplemente una forma por otra, con lo que no puede exceder su propio ámbito.
El símbolo vibra en consonancia directa con otros estados del ser que coexisten simultáneamente con su cuerpo simbólico, y a cuya síntesis coagula. Es pues un código genético capaz de despertar en el alma la Memoria de lo que el Libro de la Creación expresa en su simbólica."


Sede del Centro de Estudios de Simbología de Zaragoza: c/ Venecia, 51 (Torrero, paralela al canal) Local. ZARAGOZA 50007

Para comunicarse con el CES y recibir el anuncio de próximas actividades pueden dirigirse a la siguiente dirección:
contacto@ceszaragoza..es

Igualmente aprovechamos para invitarles a visitar el anillo telemático de SYMBOLOS
’Anillo’ telemático:
SYMBOLOS: www.geocities.com/symbolos
América Indígena: www.geocities.com/indoamerica
Gran Logia Operativa Latina y Americana: www.geocities.com/glolyam
Federico González: www.geocities.com/daimon.geo
Introducción a la Ciencia Sagrada: www.geocities.com/programagartha
Fin de Ciclo - Estudios de Ciclología: www.geocities.com/findeciclo
Antología de textos Herméticos: www.geocities.com/antologia_hermes
Centro de Estudios de Simbología de Barcelona: www.geocities.com/cesbarcelona
Revista El Taller: www.geocities.com/tallermasonico
Guía Bibliográfica del Esoterismo: www.2enero.com
Atrivm:
http://www.esenciadelcristianismo.com/
El Arka. Revista de Artes y Letras: www.elarka.es
Blog de la colegiata Marsilio Ficino:
http://colegiataficino.blogspot.com/
La Caracola. La Mujer y el Simbolismo Femenino: http://www.la-caracola.es/
Federico González Frías. Literatura - Novela - Farsa: http://federico-gonzalez-frias.com/
Marginalia.Novela desconocida - Contracultura - Literatura Marginal: http://marginaliaonline.com/