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Raúl Herrero

Antología personal de páginas y pagodas

Poema inédito

Poema inédito

 

(Al impávido y marsupial lector le propongo este poema inédito escrito en torno al año 2003 ó 2004)

 

 

Tus caderas de parturienta lasciva

con las formas de la cúpula de San Pedro;

tu cordón umbilical como la leche azul

de las vacas sagradas,

como el cenotafio de la quietud azulada.

Las agrestes grietas

por las que el infierno se deja entrever…

Las palabras secretas escritas en tu frente con limo,

el puente colgante de los martirios permanentes .

Los muslos como el altar donde se celebra

la Comunión en santa sangre y en santa aurora:

la luz depositada en el iris

por los estambres de la divinidad.

Las copas de los árboles esquinados

como caderas, muslos

y la cúpula de San Pedro.

Y la distancia que media entre las manos cortadas

como el tiempo que se estira en la corriente de aire,

como la materia que no pertenece al tiempo.

En el ombligo

la espiral que adormece las horas

y la distancia.

En tu voz,

el silencio en llamas de Dios.


 

Invocación a la musa

Invocación a la musa

 

( A mis amados e impávidos lectores les ofrezco para sus santas vacaciones este poema inédito que pertenece a un libro, también inédito, que espero vea la luz a lo largo del presente año. En la imagen superior una musa.)

 

¡Líbrame, oh Musa, de los cantos envanecidos,

del fango y lo aparente,

de los cantos expirados en palabra ignífuga!

¡Líbrame, oh Musa, sobre todo, de los poetas

que esgrimen versos para el olvido

con la ira de un matarife!

¡Aléjame, oh Musa, sobre todo, de los poetas

que ignoran la inmanencia,

de aquellos que señalan la realidad

para referirse a la putridez!

¡Líbrame, oh Musa, de la lluvia curtida

en el seno de púgiles y liturgistas!

¡Líbrame, oh Musa, de la letra plomiza,

honrada por reptante y trepadora en los certámenes!

¡Líbrame, oh Musa, de los poetas

que confunden las carencias de su canto

con la austeridad y el agreste ritmo de lo cotidiano!

¡Líbrame, oh Musa, de la ciencia poética

de “escribidores” y “versificadores”

que siendo vacas mansas y moscardones

se pretenden animales sagrados!

¡Líbrame, oh Musa, en definitiva, de las divisas

tras las que se ocultan corderos sin carne ni sangre!

¡Aléjame, oh Musa, de los que mojan su herida en el futuro

en lugar de presentir el presente siempre presente!

¡Aléjame, oh Musa, del réprobo

de la mediocridad y de su eco vanidoso!

¡Líbrame, oh Musa, de los vates

que confunden el mérito equinoccial

con la sabiduría y el talento!

¡Líbrame, oh Musa, de los iracundos,

de los cadáveres puristas

que se aferran a la carne hasta desgarrarla!

¡Líbrame, oh Musa, de los libertadores

y cronistas, de los conversadores y rimadores

que se piensan poetas!

¡Líbrame, oh Musa, de la jauría infecunda

acicalada de luto riguroso para la ceremonia de mi ocultación!

¡Aléjame, oh Musa, de los distinguidos

que atribuyen al error la norma

y de los que cauterizan con presunción!

¡Aléjame, oh Musa, de los que no te invocan

por escándalo o ignorancia!

¡Líbrame, oh Musa,

del aliento mojado y extático,

del yodo y sus accidentes,

de la lejanía de ti!

BOSQUE DE KOBERNAUSS (Poema de Ivan Humanes)

BOSQUE DE KOBERNAUSS (Poema de Ivan Humanes)

(Mi amigo Ivan Humanes me remite el siguiente poema como adelanto de su próximo poemario. Lo deposito en estos lares para disfrute de todos. En la imagen superior fotografia de Sheldon Brown en la que se aprecia a su hermano Ivan en la Isla de San Juan en 1906.)

acaso una Región a la vera del camino
que se extiende más allá de cualquier límite por frecuentar
el barro gatea por los árboles a la conquista de copas sagradas

allí
tiempo quieto
piedras y río transcurren
sabedores del fin del tiempo

Kobernauss
olvido del presente
bajo su piel ríos de lava
empujan / comprimen tierra y cielo
ríos son venas vivificantes
no han degenerado sus pastos en fría grieta
aguas traídas con el viento leve

un párpado se abre al bosque
sólo un hombre intuirá su secreto
sólo El Hombre agonizará tras conocerlo.

Embrional (Poema inédito de Alicia Silvestre)

Embrional (Poema inédito de Alicia Silvestre)

"I am the necessary angel of earth,
since in my sight,
you see the earth again"
Wallace Stevens


No todo silencio es triste
no todo frío carece de belleza
ni el blanco equivale siempre a vacío.

Mira la milagrosa hija del invierno,
la nieve.

(Recién llegada a Brasil la poeta Alicia Silvestre me remite este poema para inaugurar el año 2007 en mi página "huevo"-blog.)

ÍTACA REVISITADA (Poema de Alicia Silvestre)

ÍTACA REVISITADA (Poema de Alicia Silvestre)

(Para disfrute del lector de este blog-huevo incluimos el siguiente poema que, la poeta y amiga, Alicia Silvestre, nos remite desde lejanos lugares indeterminados.)

 

A solas y en la balsa momentánea
de una quietud robada a lo invisible,
trema, arde de incertidumbre
su deseo.
Desciende a la egóica caverna
y lamiendo sus heridas paredes
la fiera está elegante cuando sale
ya limpio el panteón para sus muertos.
Luego viene la luz y barre el polvo
del ayer que se aferra como un vicio
a curvas tentadoras y a la madre.
Pero el placer adquiere varios nombres,
de islas, de sirenas, de invencibles.
Tapóse los oídos, vista al frente,
guerreó contra fantasmas apelantes
y mendigos de atenciones trasnochadas.
Contra la sal del pasado
y sus dulces tristezas
revolvióse.
A ti, Ítaca, te sobrevivió y te tuvo.
Canta ciego como un antiguo bardo:
Tocar a la Verdad, quema en los ojos.

 

 

Te recuerdo como eras (In memoriam de Ruth Reichelberg)*

Te recuerdo como eras (In memoriam de Ruth Reichelberg)*

*(Fernando Arrabal me remite por correo electrónico el siguiente poema inédito que publico en mi página para solaz de vertebrados e invertebrados lectores. Libros del Innmobrable publicó recientemente, de la profesora Ruth Reichelberg, el libro Don quijote o la novela de un judío enmascarado. En la fotografía superior Ruth Reichelberg.)

 

Te recuerdo como eras iluminando palabras y oraciones.

Te recuerdo como eras incendiando olvidos y naufragios.

Te recuerdo como eras fusionando amor y caridad.

Te recuedo como eras puliendo topacios y miradas.

Te recuerdo como eras enclavijando señas y señales.

Te recuerdo como eras rastreando destierros y retornos.

Te recuedo como eras sumergida en maestros e infinitos.

Te recuerdo como eras transformando instante y eternidad.

Te recuerdo como eras buscando la piedra y la piedad.

Te recuerdo como eras cantando con voz y con aliento.

Te recuerdo como eras viviendo transfiguraciones y trascendencias.

Te recuerdo como eras floreciendo el árbol y la vida.

Te recuerdo como eras saliendo a tu terraza y tus luceros.

Te recuerdo como eras alcanzando estrellas y fugaces.

Te recuerdo como eras tatuando tu mano y tu mejilla.

Te recuerdo como eras esperando relaciones y revelaciones.

Te recuerdo como eras soñando sin quimera ni utopía.

Te recuerdo como eras visitando el pabellón y el oro.

Te recuerdo como eras acechada por el fuego y la tormenta.

Te recuerdo como eras vulnerada por tormentas y desdenes.

Te recuerdo como eras protegida baja las faldas del cielo.

Te recuerdo como eras decidida a ser "más que yo misma".

Te recuerdo como eras forjando espíritu y pureza.

Te recuerdo como eras interrogando ausencia y perversidad.

Te recuerdo como eras discurriendo armoniosa y diferente.

Te recuerdo como eras argumentando por selvas y laberintos.

Te recuerdo como eras ampliando márgenes y cabelleras.

Te recuerdo como eras transmitiendo existencia y esencia.

Te recuerdo como eras multiplicando huellas y azucenas.

Te recuerdo como eras armada de musgo y esplendores.

Te recuerdo como eras resplandeciendo de certezas e indeterminaciones.

Te recuerdo como eras enfrentando peligros y pelajes.

Te recuerdo como eras cruzando mis dientes con tu paz.

Te recuerdo como eras atravesando mi torrente con tu torre.

Te recuerdo como eras penetrando mis dudas con tu duna.

Te recuerdo como eras abrazando esperanzas desde estrellas.

Te recuerdo como eras rompiendo intransigencia y rejas.

Te recuerdo como eras besando lo inefable en el espejo.

Te recuerdo como eras suspirando crisálida y mariposa.

Te recuerdo como eras piafando en el corcel del Paraíso.



Llegas al acantilado

y a mí

ola tras ola

por los siglos de los siglos.



Fernando Arrabal, París a 24 de julio de 2006

 

 

 

Sobre Don Quijote o la novela de un judío enmascarado:

Don Quijote o la novela de un judío enmascarado

Ruth ReichelbergPrólogo y traducción de María Dolores Espinosa Sansano

ISBN: 84–95399–69–5

Este libro se propone describir la toma de posesión, en el sentido literal del término, de la persona del lector. Querría modestamente —pues el reto depende de la apuesta— dar cuenta de la conmoción progresiva y porfiada, del rapto ejercido casi sin saberlo por una obra semejante sobre su lector.

La primera vez que leí con algún detenimiento el Quijote, mi asombro y mi irritación fueron aumentando al tiempo que progresaba la lectura. Cada vez más perpleja y desorientada por esta serie de aventuras aparentemente absurdas, me pregunté qué había podido originar la repercusión y la universalidad de esta obra.

Sin embargo la seducción fue enorme y operó hasta tal punto que acabé la lectura de la novela totalmente conmovida, habiendo dado un giro de ciento ochenta grados sobre mí misma y sintiéndome por otro lado extrañamente implicada, pero sin llegar a discernir por qué. Decidí a mi vez dar rienda suelta a Rocinante y seguirlo, atenta a los ecos más remotos que sus andanzas a través de las llanuras de Castilla despertaran en mí.

Ruth Reichelberg

 

Arrabalesco

Arrabalesco

Reproduzco arrabalesco, es decir, definición de Fernando Arrabal aparecida el pasado domingo 9 de julio en el periódico El Mundo.

El amarillo de la bandera: En los edificios públicos [¿y burdeles?], embajadas y consulados [con la excepción -entre otras-, de las que regenta Chencho (Inocencio -Arias-)] el símbolo patrio suele amustiarse con un gris mierdoso. Indiscutiblemente, por ello, el equipo de Francia del Mundial se albergó en el castillo de Munchausen. El Barón, en su día, se drogaba con petulancia. Un día, con blancas, trató de deslumbrar a todos jugando contra un humilde desconocido: 1. e4, d5 ; 2. e5, d4 ; 3. ç3, f6 ; 4. exf6, dxç3 ; 5. fxe7, çxd2+ ; 6. Axd2, Axe7 ; 7. Cf3, Cç6 ; 8. Cç3, Cf6 ; 9. Ce2, Cd7 ; 10. Cfd4, Cçe5.11. Cé6 y de pronto al ver la última jugada del tímido (11... Cd3) el ‘munchausente’ se dio cuenta de que estaba mate. El modesto vencedor se disculpó: “No tiene mérito. No sé jugar al ajedrez. Sólo he repetido con las piezas negras las jugadas que usted hacía con las blancas”. Como en la vida.

Más arrabalescos en http://www.arrabal.org/

Via Crucis en homenaje a Antonio Fernández Molina

En una disertación alguien recuerda la figura de nuestro amigo Antonio Fernández Molina, al que dediqué el poemario Officium Defunctorum. Me ha parecido oportuno recuperar un pequeño texto que escribí para la revista de Madrid Káskara Marga de José Fernández Arroyo. Éste dedicó el último número de su publicación a la memoria del entonces recientemente fallecido escritor, pintor y, sobre todo, a mi juicio, poeta, Fernández Molina. El título es una referencia a su libro Via Crucis (además de constituir un breve via crucis) y la estructura un homenaje a sus abundantes aforismos, a los que quiso denominar Musgos.

 

Via Crucis

In memoriam Antonio Fernández Molina

 

 

La vida se alimenta de la vida

A.F.M. Vía Crucis



1.- Jesús condenado a muerte

No hay como la inocencia para la condena.


2.-Jesús toma la cruz sobre sus hombros

¿La culpa es tal cosa o sólo su peso?


3.- Primera caída

Por los empujones violentos te sabrás en el camino adecuado.


4.-Jesús encuentra a su madre

Nuestra mirada puede invocar todo lo que hemos visto.


5.-Simón el Cirineo ayuda a Jesús

La generosidad supera a la ambición en fortaleza.


6.- La Verónica enjuga el rostro de Jesús

De un instante surge lo imperecedero.


7.- Jesús cae por segunda vez

Todo es prescindible salvo la fe y la perseverancia.


8.- Jesús consuela a las mujeres

¿Cómo consolarse sin aceptar la renuncia?


9.-Jesús cae por tercer vez.

Al silenciar una afrenta se la desprecia dos veces.


10.- Jesús despojado de sus vestiduras.

Lo terrible sería que tras la desnudez no hubiera nada.


11.- Jesús clavado en la cruz

Defiende tu identidad, sé diferente, evita toda actividad innecesaria y serás condenado.


12.- Jesús muere en la cruz

Las huellas de las acciones hablan de quien las emprendió.


13.- Desclavan a Jesús y se lo entregan a su madre

Es la eternidad la suma de todas las memorias.


14.- Jesús es sepultado

Orfeo extrae las palabras del otro lado de la muerte.


 

 

 

 

 

 

 

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