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Raúl Herrero

Me gusta el 3 (En homenaje a Miliki)

Me gusta el 3 (En homenaje a Miliki)

[Por aclamación popular incluimos este poema de Miliki en homenaje al artista y a su nuevo disco recopilatorio que se publica en estas fechas.]

Me gusta el tres ¡Dios lo bendiga!
que come mucho porque tiene dos barrigas.

Me gusta el tres por comilón:
de todo come siempre una doble ración.
3 x 1,3
Tres pedazos de una nuez.
3 x 2 son 6
¡y a comer el entremés!
3 x 3 son 9
se comió los dos percebes
3 x 4, 12
come como se te antoje
3 x 5,15
la barriga no te pinche
3 x 6 son 18
Aunque comas un bizcocho
3 x 7,21
Si te cabe una aceituna
3 x 8,24
Doble de bicarbonato
3 x 9,27
Ya no comas cacahuetes
3 x 10 resultan 30
dos barrigas que revientan
dos barrigas que revientan
dos barrigas que revientan...
¡YA!

Me gusta el tres por elegante
que siempre lleva sus barrigas por delante.

Me gusta el tres, número non,
sus dos barrigas: la sandía y el melón.
sus dos barrigas: la sandía y el melón.
sus dos barrigas: la sandía y el melón.


Las tablas de multiplicar. La tabla del 3 de Emilio Aragón "Miliki"

Novela breve o de la vida breve (Homenaje a Manuel de Falla)

Novela breve o de la vida breve (Homenaje a Manuel de Falla)

 

“¡Mantengámonos unidos! Sobre todo que nada nos estropeé la fiesta”, gritó la madre desde la cocina, mientras el hijo se desangraba en el salón.

 

Raúl Herrero

Oda a todos los Santos con antojos y abrojos

Oda a todos los Santos con antojos y abrojos

Yo con mis muertos

y mis ojos casi preñados de ceguera

me basto y sobro.

Sueño con calamares gigantes,

con épocas pretéritas que confundo con el presente,

con la puerta entreabierta por la que fluye

una brisa frugal, leve, de muerte.

Yo, tal como estoy, con mis muertos

y las sardinas que mi cerebro aerostático oculta

y mis trescientos dolores fulminantes en el pecho

y mis cuatrocientas mandíbulas batientes

y mis quinientos dedos en llamas que me llueven

¡cómo me llueven!

sobre mi cerebro inquieto por el que la vida pasa…

Y también mis seiscientos libros incandescentes

y una pestaña errabunda que me llora,

con eso me basta y sobra.

Me acurruco junto a las tijeras,

la madera cruja con dolor

y la identidad me duele

como un calmante intravenoso.

Yo con mi muerte

y con mis muertos

tengo suficiente para mis gastos,

para los últimos días

y las sombrillas finales

y la añoranza del útero,

es decir,

del paraíso.

Bueno, de momento

también me acompañan algunos

vivos, pero ese inconveniente vespertino

se puede resolver con una estaca.


Raúl Herrero

12 de diciembre de 2008

Presentación La Cítara / La bahía de los diablos de Mariano Esquillor

Presentación La Cítara / La bahía de los diablos de Mariano Esquillor


DÍA: JUEVES, 11 DE DICIEMBRE DE 2008
HORA: 19:30 HORAS
LUGAR: ÁMBITO CULTURAL EL CORTE INGLÉS (ZARAGOZA)
Pº DE LA INDEPENDENCIA, 11 2ªPLANTA

TEMA: PRESENTACIÓN DE LOS POEMARIOS LA CÍTARA / LA BAHÍA DE LOS DIABLOS DE MARIANO
ESQUILLOR
, PUBLICADOS POR LA EDITORIAL LIBROS DEL INNOMBRABLE CON PRÓLOGO DE ALICIA
SILVESTRE Y EPÍLOGO DE RAÚL HERRERO.

INTERVENDRÁN: PILAR NAVARRETE, RAÚL HERRERO Y MARIANO ESQUILLOR (EL AUTOR).

AL FINAL DEL ACTO MARIANO ESQUILLOR FIRMARÁ EJEMPLARES DE SU OBRA.

Habla por sus versos un hombre que se debate entre la desesperanza absoluta, y la necesidad de creer para sobrevivir. La primera parte nos lleva de la mano, en epigramas de amor espiritual, hacia una Amada Imposible como lo eran las del Renacimiento, que en su recuperación de los mitos clásicos, escriben también a esa amada ingrata, Anaxárete. Ella reúne en sí el secreto de lo femenino inaccesible, la castidad más pura, la llave para la paz de espíritu y la aurora de luz para seguir por el camino. El estilo se desvela fundamentalmente a través de oxímoron («coloqué mi fuego en tu frío infernal») y metáforas que mezclan lo material con lo intangible. Locura, delirio, soledad, desasosiego se entrelazan y anudan al alma del escritor, que en una desesperación más intelectual que emocional, consigue distanciarse del drama y convertirlo en motivo literaturizable. De hecho, el tema de la escritura aparece como una angustia latente, pues incluso ese último vehículo de desahogo a veces juega a enmudecer llenándonos de angustia, pues la pena no es nada, y una pena que no puede ser cantada es menos que nada.

Alicia Silvestre



Te conocí en una arboleda de humo sin más amor que tu bella imagen plasmada en mis manos.
No sé hasta cuándo hemos de llorar sin lágrimas. Tal vez sea mañana cuando se hundan las sombras que hoy nos alejan del divino Olimpo que nos ofrece la resurrección.
Me llegas deprisa, hermosa y me mientes. Te encuentro triste por dentro. Si no me ofrecieses tantas máscaras en tu memoria, las palabras no te arrastrarían al río.
No me amarres a tu agonía. Te deseo excelsa, maldita y pura.

MARIANO ESQUILLOR

DEL LIBRO LA CÍTARA



Soy la sombra que se infiltra en la tuya. Serena tus sentidos. Dibuja nuestros cuerpos en las aguas que nunca esperan, y cantemos el salmo que nos falta. Resucitemos en un arco iris vivo. Oh mi diosa callada, bebe conmigo y entrégame la virgen de tus infiernos.
Todo es débil, terrible y feliz en la maldita oscuridad de nuestro cenagoso mundo libre.

MARIANO ESQUILLOR

DEL LIBRO LA BAHÍA DE LOS DIABLOS

Para más información: www.librosdelinnombrable.com

Poema de Drukpa Kunley

Poema de Drukpa Kunley

La Beatitud y la Vacuidad indivisibles, la Conciencia última,

renuevan el vínculo que une al Lama con lo Divino.

El aliento vital de aquellos que violan los Votos en las Diez Esferas

renueva el compromiso de los Protectores y de los Guardianes.

Una ofrenda de Tres Cosas Blancas y de Tres Cosas Azucaradas

renueva el compromiso de las Diosas Guardianas.

La ofrenda de un poco de comida, de incienso y de cerveza

renueva el compromiso de los Demonios y de los Dioses de la Guerra.

La ofrenda de cientos y miles de regalos

renueva el compromiso de los Lamas egoístas.

La ofrenda de pequeños objetos al monasterio

satisface a los discípulos sirvientes  vulgares.

La ofrenda de una sonrisa aduladora

satisface el espíritu de los monjes sin fe.

Negarse a hacer una donación a los monjes cuando se está a punto de morir

satisface el espíritu de los viejos y de los enfermos.

Doblar o triplicar la ofrenda al Superior o al Tesorero

satisface a los funcionarios de un templo.

Desgranar sin cesar un rosario de palabras resecas

satisface la ambición de los eruditos.

Practicar una meditación falsa en el paraíso de los locos

satisface el espíritu de los Gomchens libertinos.

Golpear en las puertas y hacer ladrar a los perros

satisface al mendigo de aliento putrefacto.

La radiante sonrisa del joven Gomchen

satisface el espíritu de las monjas.

Las generosas donaciones póstumas de té

satisfacen a los cráneos afeitados perezosos.

La adulación superficial

satisface a los políticos y a los superiores.

Las promesas no cumplidas

satisfacen a los sirvientes sinvergüenzas.

Los campos estériles satisfacen a los esclavos.

Aunque predique  en el desierto, sus propias palabras

satisfacen al cabeza de familia charlatán.

El parloteo de los borrachos sin malicia

satisface a los jóvenes de carácter débil.

Las querellas de dinero entre amo y criado

satisfacen al intendente tejemaneje.

La manteca y las golosinas

satisfacen a las madres repletas.

Los bienes mobiliarios y vendibles

satisfacen a los padres borrachos.

Jugar y lloriquear en la ceniza y en la caca

satisface a los bebés mimados.

El célibe sin discernimiento

satisface a las mujeres insaciables.

Encontrar hábiles excusas para la glotonería

satisface a los barrigudos.

El té frío y la cerveza pasada

satisfacen a los gorrones hambrientos.

Un brisa frescaprocedente de la montaña

satisface a las hilanderas, ya que no pueden trabajar.

Los rábanos crudos y sin sal

satisfacen a los criados y a los campesinos perezosos.

Un jarro enlucido con una capa de laca

satisface al ceremista cuyos potes huyen.

El moco, los gargajos y las porquerías de la nariz

satisfacen al fabricante de escupideras.


Drukpa Kunley Siglo XVI

Traducción de Hipólito Heredia


(La divina locura de Drukpa  Kunley, Prólogo y traducción de Hipólito Heredia, Miraguno ediciones, Barcelona, 2002).

 

 

Macacafú, macacafú

Macacafú, macacafú

(Francisco García Lorca recoge en su libro Federico y su mundo el siguiente poema al que enmarca dentro del género literario de "las cerrajerías". El propio Francisco define estas composiciones como: "canciones de lo absurdo en las que las rimas vienen determinadas por el puro sonido en asociaciones inconscientes, especie de presuperrealismo folklórico").


Macacafú, macacafú,

macacafú, macacafú, margá.

Si te gusta comer a la pimén,

si te gusta comer a la tomá,

si te gusta comer a la alcachó,fa, fa.

Chilibrí, chilibrí, margá.

Chimpón, polaví, polaví, polaví,

polipolipón, chimpón.

Manguanguay de la vida culinay,

que manguanguay, que manguanguay;

manguanguay de la vida culinay,

que manguanguay, macarafú.

Eme a: ma.

Eme e: ma - me.

Eme i: ma - me - mi.

Eme o: ma- me - mi - mo.

Eme u: ma- me - mi - mo - mu.

Macarafú.

 

 

Orfeo errante de Antonio Fernández Molina, o la poesía está de vuelta (tras tanto hastío)

Orfeo errante de Antonio Fernández Molina, o la poesía está de vuelta (tras tanto hastío)

Orfeo errante (Antología poética)

de

Antonio Fernández Molina

Por vez primera una antología de toda la obra poética del poeta-pintor.

A la venta a partir del 10 de diciembre. Pero si usted realiza una precompra desde la página de la editorial www.librosdelinnombrable.com recibirá en su casa este título sin gastos de envío junto a otro libro de regalo. Esta oferta será válida hasta el 10 de diciembre de 2008 y sólo para España. Si alguien de otro país desea adquirirlo en condiciones semejantes puede solicitar información en

atencionlector@librosdelinnombrable.com.


Antonio Fernández Molina, poeta y pintor, nació en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) en 1927. En 1951 fundó la revista y colección de poesía Doña Endrina. Ha sido redactor jefe de la revista Despacho Literario, creada por Miguel Labordeta y Secretario de redacción de la revista de Camilo José Cela Papeles de Son Armadans. Dirigió la revista de creación y pensamiento Almunia. Creador infatigable, siempre atento a cualquier manifestación artística, supo transmitir en su obra la misma riqueza y libertad que testimoniaba en su vida diaria. En el año 1999 fue elegido miembro del Colegio de Patafísica de París. Entre su amplia bibliografía citaremos en poesía: Una carta de barro, El cuello cercenado, Platos de amargo alpiste, Cabeza de árbol, Carpeta azul y Cantata en el iceberg; en novela: Solo de trompeta, Un caracol en la cocina, La liebre mecánica y La llama invisible; en narrativa: En Cejunta y Gamud, Pompón y Dentro de un embudo; en teatro: Todos los días son espléndidos y La tabla de multiplicar; en ensayo: Picasso escritor (el primer texto sobre la obra escrita del pintor malagueño), La generación del 98 y Dalí —Testimonios y enigmas—. Como antólogo realizó: Los poetas románticos, Antología de la poesía cotidiana, Antología de la poesía modernista, Antología de la poesía mística española. Su obra se encuentra en primera línea de las propuestas más arriesgadas y enriquecedoras de la literatura en castellano. En Orfeo errante se recoge por vez primera una antología poética que abarca toda la trayectoria de Antonio Fernández Molina, desde 1951 hasta el momento de su fallecimiento, en el año 2005, así como algunos poemas publicados con posterioridad. El volumen además contiene una completa bibliografía de su obra, una selección de su aforismos y «musgos», algunas de sus traducciones (como sus versiones de poesía japonesa tradicional), una antología breve de sus heterónimos: Mariano Meneses y Roberto Goa, dos textos donde el autor define su concepto de lo artístico y lo poético… Como apéndice el lector hallará la entrevista interesantísima que le realizó al poeta la escritora Magdalena Lasala en los últimos días de su vida.

Fecha de publicación: 10 de Diciembre, 2008

ISBN: 978-84-95399-96-0

Páginas: 360

Precio: 20 €

¡Y visita su blog: http://antoniofernandezmolina.blogia.com/ !

Los dioses nos son propicios, ¡Orfeo ha vuelto!

Los bluesman: entre Orfeo y Homero

Los bluesman: entre Orfeo y Homero

Los expertos mencionan la raíz africana del blues, a la que añaden el filtro de las generaciones de esclavos primero, de trabajadores a sueldo después –durante muchos años los “liberados ciudadanos” tenían escasas posibilidades de dedicarse a otra cosa, en una sociedad racista y jerarquizada— unos músicos “no profesionales”, que emprendieron la tarea de exponer sus lamentos, esperanzas y anhelos.
En la zona del Delta, donde los entendidos sitúan el blues más primitivo, los “trabajadores del algodón” con sus guitarras y su intuición poética, con la tradición y los sucesos diarios, que imaginamos bastante duros, los primeros compositores de blues, que como tal hoy conocemos, enarbolaron una forma de expresar la tradición.
Aunque, en principio, el blues llegó al público a través de discos donde cantaban mujeres que también se dedicaban a repertorios más ligeros, el desgarrador y mistérico latido que desbroza esa música alcanzó a algunas de ellas como Ma Rainey y Bessie Smith.
Robert Johnson, Charlie Patton, Son House, Big Joe Williams, Blind Willie Reynolds rehacían melodías que habían escuchado a sus mayores, o bien, reelaboran las letras y les cambiaban la música, o lo contrario… A menudo en el blues se nos dice que la música procede de fuentes “populares” y que el bluesman adaptó una nueva letra, en algunos casos, con matices desgarradores y de trascendente instinto poético. En esos momentos la autoría no importa demasiado. Por tanto, suele atribuirse una composición, si nadie menciona lo contrario, al músico que primero grabó el tema. Aunque ellos mismos en muchos ocasiones aseguran que la música, o parte de la letra, la conocían porque la escucharon en alguna parte. ¡Cómo me recuerda esa entrega a la creación a la de los antiguos poetas órficos!
También sorprende el número de pastores protestantes que se ocuparon del blues. Una música que en ciertos lugares y sectores se atribuía al diablo. En este sentido citaremos como ejemplo a Blind Willie Johnson, al que se reconoce como de los interpretes más sobresalientes del llamado holy blues. Predicador itinerante, con una navaja que deslizaba por las cuerdas de la guitarra, un estilo que posteriormente adoptarían otros músicos, no sólo de blues. A la edad de siete años la segunda esposa de su padre le lanzó ácido sulfúrico concentrado. El músico predicador baptista, ciego, como Homero, se ganó la vida cantando por las calles de diversas ciudades. El éxito de algunos de sus discos le permitió instalarse en Waco, junto a su mujer Adelaida, aunque siguió ganándose la vida predicando y cantando el evangelio por las calles. Un incendió destruyó su casa en 1949. Se negó a abandonar las ruinas de su hogar y murió sobre ellas tras contraer una neumonía. Sus canciones se encuentran entre las más conmovedoras de su tiempo.
Blind Lemon Jefferson, al igual que Willie Johnson, procede de la tradición del blues de Texas, también se ganó la vida cantando canciones folk y espirituales por las ciudades desde los siete años. Pero las coincidencias siguen. Jefferson padecía una ceguera, de la que se desconocen las causas. Su talento queda demostrado en las aproximadamente 90 canciones que dejó grabadas, muchas de ellas versionadas por cientos de artistas desde The Beatles hasta Bob Dylan o Carl Perkins. En diciembre de 1929 sus biógrafos nos dicen que a la salida de un concierto en Chicago se perdió y vagó por las calles hasta morir de frío.
Las vidas desgraciadas, aunque con un moderado éxito, con muertes tan extrañas como las mencionadas abundan en la historia del blues. Son House refirió en una entrevista que abandonó el blues durante bastantes años porque todos los compañeros con los que comenzó tocando habían muerto jóvenes y temía que le sucediera lo mismo. En su caso alcanzó una respetable edad.
Una de las primeras cantantes célebres de blues, Bessie Smith, falleció en un accidente de coche. Algunos biógrafos refieren que llegó muerta al hospital, sin embargo, otros afirman que aunque estaba con vida cuando la trasladaron a un centro sanitario los responsables del mismo se negaron a atenderla porque sólo disponían de camas para blancos.