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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.

El Arquitecto y el Emperador de Asiria de Fernando Arrabal vuelve a Barcelona

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La obra de Fernando Arrabal El Arquitecto y el Emperador de Asiria vuelve a Barcelona en septiembre. En esta ocasión será cada miércoles de septiembre a las 21 horas en el Antiguo Teatro de la Riereta ( c/ reina amalia nº 3) a partir del miercoles 6 de setiembre.
 
A partir del siguiente miercoles se pueden comprar las entradas en Telentrada de Caixa Catalunya o en Atrapalo.com.
 
 
04/09/2006 18:09 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Antonio Fernández Molina en Cejunta y Gamud

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 (En la fotografía superior Fernando Arrabal lee la mano a Antonio Fernández Molina. Fotografía de Ángela Ibáñez)

 

 La editorial Media Vaca, dentro de su colección grandes y pequeños,  se ha atrevido a propagar a los cuatrocientos vientos (que no golpes) el volumen En Cejunta y Gamud, del indispensable Antonio Fernández Molina. Aunque este volumen ha conocido varias ediciones, con ilustraciones del autor, tanto en Venezuela como en España, todavía no se le ha prestado la atención que se merece. Esta es una buena ocasión para que los profanos en Fernández-Molina se adentren en su obra con una edición hermosa, con algo tétricas ilustraciones de Alejandro Magallanes y una lectura divertida, de ágil y “levitacional” (de “levitación”+ “devocional”).

Fernández-Molina en su libro póstumo Vientos en la veleta (Libros del Innombrable, Zaragoza, 2005) desgranó aspectos que rodearon a la primera edición de los relatos de En Cejunta y Gamud. Del volumen rescato el siguiente extracto:

 

“También publiqué en la editorial Monte Ávila de Caracas, el libro de relatos En Cejunta y Gamud, sucedió de curiosa manera. Había escrito hacía poco este libro y pensaba en que editorial podría publicarlo. En una revista uruguaya vi el anuncio de una editorial donde pensé que mi libro parecía tener las condiciones ideales para que lo publicaran. Me decidí y envié una copia a la editorial y me preparé a esperar con paciencia, es decir procurando olvidarme de que lo había mandado. Cuando casi lo había conseguido me llegó una carta de la editorial donde me decían en esencia que mis relatos les habían gustado mucho. No se decidían a publicarlo porque no era un escritor conocido en el país y ellos eran una editorial pobre y no podían arriesgarse a hacer ese gesto. Me facilitaban un nombre de la editorial Monte Ávila de Venezuela y me aseguraban que ahí me lo publicarían. No hice caso a la carta, la abandoné olvidada entre mis papeles sin pensar en escribir. Tres meses después la carta volvió a salir a flote y entonces les escribí proponiéndoles el enviarles el libro, si en principio estaban dispuestos a leerlo en vistas a una posible edición. Poco después llegó la contestación de Monte Ávila. Me comunicaban su interés en mi libro. No era necesario que se lo enviara pues se lo había enviado la otra editorial y querían publicarlo enseguida. Me parece un suceso casi maravilloso. Estábamos en pleno auge del boom de la literatura hispanoamericana y me publicaba un libro Monte Ávila, una de las editoriales de más prestigio. De esa manera En Cejunta y Gamud tuvo bastante éxito, se agotó bastante deprisa y se le consideró el libro extranjero más importante del año publicado en Venezuela. A poco de aparecer vi algunos ejemplares en una librería. Lamentablemente, la editorial tuvo un percance de tipo administrativo y retiraron de la circulación todos los libros de Monte Ávila.

Existen otras dos ediciones españolas no bien distribuidas y aunque sea muy bien acogido entre determinados lectores y fuera muy elogiado por Ricardo Senabre, no ha gozado y esto no es excepcional en nuestro ambiente, del éxito y difusión que razonablemente se merece.”

 

Hay quien encontró ecos del Macondo de García Márquez en estas poblaciones de perspicaces e insólitas costumbres. Lo mismo sucedió con su novela Solo de trompeta (1965), donde se citó a Grass y su tambor de hojalata como antecedentes. En ambos casos la redacción de los textos de Fernández-Molina fue anterior a la lectura de los títulos mencionados.

El universo de nuestro autor se revela como uno de los más originales de la literatura en castellano. Cuando un nuevo título suyo emerge, cual punta del iceberg que significa Fernández-Molina, los ángeles debieran interpretar sinfonías tocadas con el golpe de los guisantes al chocar contra el suelo desprendidos de las celestiales alturas, los hombres debieran no pagar el vermú en las cantinas, las mujeres debieran “destaconarse” y colocarse el zapato sobre la cabeza, los maharajás debieran limpiarse la boca antes de citarle en vano o guardar silencio.

A lo largo de su amplia trayectoria Fernández-Molina realizó funciones de traductor (sobre todo de magníficos poemas de poetas-pintores como Picasso, Max Ernst, Wols), pintor, dibujante, poeta, dramaturgo, novelista, narrador, ensayista, crítico de arte, coqueteó con el cine y hasta torero, boxeador y acordeonista hubiera podido ser de habérselo propuesto. Y aquí pienso en el cuadro El torero alucinógeno de Salvador Dalí.

Mi muy estimado lector, no se arrepentirá jamás de ser el primero en lanzar la piedra y leer en su nueva edición el libro En Cejunta y Gamud.

Llevo varios días soñando con sus personajes y con Fernández-Molina en el centro de una plaza que se me antoja parecida a la del ilustre pueblo castellano Alpedrete de la Sierra. Su arte se vuelve cada día más imprescindible.

http://www.mediavaca.com/

07/09/2006 11:37 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Feliz año nuevo patafísico!

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 Con oropeles y bicicletas montadas sobre asnos se celebra el anno nuevo patafísico. Fernando Arrabal lo anunció a los profanos en su última colaboración en el periódico El Mundo.

 Año nuevo: El pasado viernes, natividad de Alfred Jarry, se celebró el
primer día del año 134 de la era ’patafísica (el 1º del mes  ‘absoluto’)  =
8 de septiembre (‘vulgaris’) del año 2006 después de J.-C.. También se
sumaron  a los festejos los  ‘vigiliantes’  Luzio, Ignatz & Max del
“Novísimo instituto de altos estudios patafísicos de Ubuenos Aires” [¤¤¤]
con una no-edición de ‘éternidad’ y con un programa radial ni emitido, ni
escuchado. Este hito se alza como récord y será inscrito en los ‘Anales’ de
la excepción patafisica.

(Extracto del artículo de Fernando Arrabal: Año nuevo, vida nueva: un instante de eternidad, publicado en el diario El Mundo el pasado 10 de septiembre de 2006. Texto completo en www.arrabal.org)

11/09/2006 17:49 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

En octubre se editará 9.5 Punto de no-retorno, la nueva entrega de Ciclo del 9

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En el año 2000 comencé el Ciclo del 9. Con este formato pretendía publicar un poemario durante el proceso creativo, de tal manera que los diversos cuadernillos compondrían un poemario completo. Hasta la fecha han aparecido: 9.1 Las palmeras de Verona, 9.2 Sinfonietta Björk (dedicado a la compositora y cantante islandesa Björk), 9.3 Libro de canciones de Ángela (Angel's songbook) y 9.4 Notas rumanas.Desde Notas rumanas hasta esta nueva entrega apareció el poemario Officium Defunctorum (Madrid, Las patitas de la sombra, 2005). Ahora pendiente de publicación en su traducción francesa realizada por Paola Masseau.

El nuevo volumen del Ciclo del 9 lleva por título 9.5 Punto de no-retorno. La escritora Marta Agudo se ha encargado de realizar un prólogo clarificador que encauza los diversos temas tratados tanto en este nuevo libro, como en anteriores entregas.Aunque la mayoría de los textos permanecían inéditos se mostró un adelanto de los mismos en el libro, de autoría compartida con la poeta Alicia Silvestre, El faro de Sigfrido. Además uno de los poemas se publicó en versión bilingüe castellano-italiano en la revista Poema-piedra, editada en Italia con motivo de un encuentro de artistas realizado en la localidad de  Calitri (Italia) en el año 2003. Así mismo adelantos del volumen se han publicado en las revistas Ágora y Cuadernos del matemático .A continuación incluimos como aproximación al libro uno de los poemas inéditos.    

 III.

La misma nieve,seguida por el mismo sol.

Los mecanismos inútiles se repiten,

por eso del pasado nada de lo bueno volverá.

Todos los ausentes deberían huir hasta desaparecer,

todo el trasunto de imágenes,citas,

lugares tamizados por el recuerdo,

deberían deshacerse con un golpe repentino

que nos alejara de la memoria incierta.

La nostalgia quebradiza baila,

acompañada por una muerte nimia,

en mi cabeza humedecida por licores hipnóticos,

en mis huesos asaeteados por arpones invisibles.

El tedio todo lo repite,lo terrible se sucede sin descanso.

No queda ninguna llegada por aguardar,

todo finaliza bajo los palcos de nada.

Los días iguales en la espesura del acabamiento. 

20/09/2006 15:46 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Los Innombrables, artículo de Federico Utrera

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(El pasado miércoles día 13 de septiembre el editor y periodista Federico Utrera publicó el siguiente artículo en el periódico Canarias 7. Le agradecemos sus elogios inmerecidos y su empecinada defensa tanto de quien esto escribe como, en general, de la editorial Libros del Innombrable.)

Cuando Samuel Becket escribió su célebre obra, fragmentos de la cual pueden
escucharse tranquilamente esperando a Godot (que no es ningún peninsular de apellido catalanizado) no pudo imaginar que Raúl Herrero acabaría fagocitándola y convirtiéndola en una locura maravillosamente bibliófila. De
haberlo sabido, quizás hubiera bautizado una segunda parte para que este editor y autor aragonés alumbrase a su vez otra de sus exquisitas colecciones. Porque tal y como su propio nombre indica, los Libros del Innombrable se caracterizan tanto por la calidad de sus escritores como por la opacidad crítica que los rodea, pues no gozan de excesiva fama ni demasiado hueco en suplementos de cultura ni revistas literarias. Son, en este sentido, unos periféricos apestados. ¿A quién se le ocurre reivindicar que "los estudios del profesor Leandro Rodríguez, de la Universidad de Ginebra, han consolidado la hipótesis según la cual Cervantes habría nacido en Sanabria, cerca de Zamora, de padre y madre judíos"? Solamente a Herrero que, emulando a Juan de la Cuesta, dió a la imprenta "Don Quijote o la novela de un judío enmascarado" de Ruth Reichelberg. La reciente y prematura muerte de esta catedrática de literatura de la Universidad de Bar-Illán (Israel) ha dejado a Fernando Arrabal sin su "partenaire" ("Claudel y Kafka") y a los Innombrables algo más huérfanos que de costumbre.

Si el dramaturgo vivo más representado del mundo ha tenido la suerte de nacer español y la desgracia de no ser considerado extranjero, el Innombrable le ha mostrado tanta fidelidad como Alonso Quijano a Dulcinea del Terroso (sic). "Arrabal celebrando la ceremonia de la confusión", "La piedra de la locura", "La matarife en el invernadero" (con prólogo de Kundera) o "Baal Babilonia" han sido títulos que el Innombrable ayudó a engendrar. Y como buena partera, "El cementerio de automóviles" o "Carta de Amor" salieron también a la luz sin necesidad de que la comadrona empleara forceps ni epidural.

Raúl Herrero ya cojeaba de postismo con su antología y se sumaba al festín para la lectura con "Así se cuece un hombre" y  "El mayor evento" (prólogo de Luce Moreau), pero además los Innombrables pueden atribuirse sin sonrojo otra medalla: el "descubrimiento" y propalación de una plaga bíblica llamada Antonio Fernández Molina, autor tan secreto que parece dañino y al que sólo rescatarán del olvido los manuales de historia literaria del futuro y esta editorial en el presente. Su poesía completa en tres volúmenes, prologados por Arrabal, Gómez de la Serna y Cela, son sólo un aperitivo de sus otros libros, que poseen tanto interés como sus epílogos sobre autores que venían precedidos de grandes prejuicios por su barroquismo: Cirlot y sus "Pájaros
tristes", Silverio Lanza y su "¡Peste de huesos!" o el igualmente reciente "Edelgard, Diario de un sueño" de Fernández Arroyo, del que, en efecto, su lectura convierte al que la practica en miembro de esta masonería del buen gusto y paladar independiente.

Debemos agradecer a Herrero su sensibilidad literaria y tenacidad editorial que, más lejos o más cerca, nos alcanza. El "Crimen" de Agustín Espinosa, con prólogo de Eugenio Padorno, forma parte de su "Biblioteca Golpe de Dados" y en su "Poesía Pasión (Doce jovenes poetas españoles)" se han colado con voz propia los insulares Francisco León y Rafael José-Díaz. Si a ellos les acompaña el texto de Parsifal, las "Selectas" de Goethe (en traducción de Cansinos-Asséns) o las antologías de poetas polacos, nórdicos y noruegos comprobaremos como a veces ese grato onanismo de estar solo es tan agradable como hacerlo bien acompañado. Algunos de los noveles de este gremio de clandestinos innombrables algún día alcanzarán, como Wagner, la gloria de ser machacados por sus coetáneos, y no es ninguna broma ni exageración: el Innombrable ha editado una antología con los mejores insultos propinados a Arrabal, edición a cargo de la nórdica Viveca Tallgren.

Ya va siendo una fea costumbre de estos mundos que habitamos que la belleza en la presentación de una obra conviva con los más execrables agravios, humillaciones e improperios. Se confirma así que no hay autor que merezca tal nombre que no se vea antes arrastrado al fango por sus congéneres y descendientes. Por ello resaltan más trabajos como la pulcra edición del Teatro Completo que ha realizado el servicio de publicaciones de la Ciudad de Melilla o la representación de "El Arquitecto y el Emperador de Asiria" con que Patricia Bargalló y Joan Frank Charansonnet iluminaron en perfecto castellano y aún mejor arte escénico la noche barcelonesa de "Versus
Teatre". Si Cervantes levantara la cabeza, comprobaría como aquellos que se mofaban de ese tartamudo que no servía para nada cuyo Quijote sólo era alabado por los necios, tienen su continuación en los que hoy lo tildan de "mediocre" poeta (para desdicha de Cernuda y Vicente Gaos) y "oscuro" dramaturgo de "segunda fila" que "como una especie de burro flautista" tocó la flauta del Quijote "por casualidad" (Trapiello y García Martín, pixit y dixit). Los Libros del Innombrable serían ahora para ellos fruto del azar subjetivo de impresores ciegos que no les han visto a ellos, aladinos de lengua larga y pluma corta que creen que el planeta fue creado sólo para deleite de su generoso ombligo. Así, si queremos ser alguien en el "mundillo" literario, rindámosles loas por su gran tamaño y abismal profundidad, pero jamás seamos yunque ni eco de esos Innombrables esculpidos por Raúl Herrero.

 

25/09/2006 18:53 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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