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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2011.

Abrazo de gato

01/06/2011 14:45 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Poética

Estimados amigos y/o compañeros:


                                                           Hemos abierto un blog informativo que expone el texto comunitario Carta abierta en defensa de la pluralidad y convicencia de las poéticas, así como el Listado de adhesiones a fecha 29 de mayo de 2011, que se irá actualizando semanalmente.

Pinchar aquí para ver el blog.

Os agradeceríamos lo visitarais y, si os parece, invitar a que pasen por el blog y lean la Carta abierta y lista de adheridos a quienes consideréis oportuno.

                                                                                                         Muchas gracias

02/06/2011 08:37 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Homenaje a Antonio Fernández Molina (Media Vaca, Libros del Innombrable y Antígona)

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El sábado 11 de junio a las 13:00 h. Librería Antígona (C/ Pedro Cerbuna, 25 - Zaragoza) hará un pequeño homenaje a Antonio Fernández Molina. Presentará ¡Viva mi pueblo! de Ed. Media Vaca y Baila la araña en su tela de Libros del Innombrable.
Para tal ocasión se contará con la presencia de los Editores Vicente Ferrer, Begoña Lobo y Raúl Herrero e Isabel F. Echevarría

07/06/2011 11:59 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Crónicas de un convaleciente crónico, (XVI)

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5.

Jesús Herrero, mi abuelo, como anarquista confeso y mártir fue encarcelado tras ser detenido en Valencia, junto con su amigo Antonio Malo y varios centenares de personas más, al final de la guerra civil. Los presos fueron trasladados al campo de concentración de Albatera, al sur de la provincia de Alicante. Posteriormente mi abuelo fue trasladado al penal de Guadalajara y finalmente a la cárcel de Torrero de Zaragoza. Su amigo, Antonio Malo, pasó por el penal del Puerto de Santa María. Durante los paseos que compartíamos durante los sábados de mi niñez Antonio me narraba historias de la guerra y de la cárcel. Me relataba, entre las detalles que recuerdo, cómo los guardianes dejaban que se pudriera la comida, que los familiares enviaban a los presos, antes de entregársela a sus destinatarios. Esto hacía que los hostigados por la hambruna comieran y murieran víctimas de la comida putrefacta  y, en especial, de las frutas cubiertas por una capa letal de verde moho. En el transcurso de esos paseos también me relató Antonio que a cada preso le correspondía a la hora de dormir un número de baldosas del suelo, y que, si un individuo se levantaba con el propósito, por ejemplo de miccionar, quedaba condenado a permanecer en pie el resto de la noche, ya que tras el abandono de su puesto, el hueco se había cerrado bajo la presión del resto de compañeros de calabozo.

Manuel Rasal, casado con la hermana de Antonio Malo, también detenido, ya terminada la guerra, en una pensión donde, con nombre falso, pernoctaba. Fue condenado a muerte pues se le adjudicó la muerte del cura de su pueblo: Tardienta, en la provincia de Huesca. El supuesto crimen lo negó durante toda su vida. Toda la familia sabía la historia. El propio Manuel  expresó en más de una ocasión su inocencia, incluso realizó comparativas entre las fechas del asesinato y el lugar donde él se encontraba en esos mismos días cumpliendo con sus funciones de trabajador de le Renfe. Tras la conmutación de la pena de muerte y una amnistía, Manuel Rasal salió de la cárcel en el año 1944. Mi abuelo en 1943. Y Antonio Malo unos meses antes que mi abuelo. Por motivos de amistad y de cercanía, así como de los problemas económicos propios de quienes se encuentran en tales circunstancias, mi abuela, mi abuelo y Antonio Malo, compartieron vivienda donde integraron algunos de sus puntos de vista anarquistas en pleno auge del franquismo.

Sobre al año 1957 Manuel Rasal abandonó un piso compartido en el barrio de las Delicias de Zaragoza; mis abuelos y Antonio Malo, otro más pequeño, y los cuatro se instalaron en un piso mayor, lo que les permitía una mayor holgura. El 1 de noviembre de 1957 abrieron en la avenida de San José de Zaragoza una tienda de lencería, corsetería, hilos, y, ¡hasta juguetes! durante la temporada de Navidad.

Al tiempo que Antonio Malo se ocupaba de la tienda, Manuel Rasal y mi abuelo viajaban por los pueblos vendiendo trapos de cocina , vestidos, ropa interior, etc. Tanto para mi tío, nacido en 1945, como para mi madre, nacida en 1952, Antonio y Manuel fueron unos padres. Para los nietos, en mi caso que soy el menor tal vez todavía más, nunca hubo una diferenciación entre los tres abuelos. A los tres se les reconocía personalidades heterogéneas,  unas individualidades peculiares y pronunciadas, pero, no por ello, hubo distinciones. En lo que a mí respecta el asunto de los tres abuelos lo vivía con absoluta naturalidad. Y, en todo caso, lamentaba que otros niños no tuvieran la misma suerte. Por parte paterna no había ninguna relación con casi ningún miembro de la familia,  por lo tanto mi espejo “familiar” se reducía a mi abuela y a los tres “mosqueteros”, mi madre y el resto del grupo por línea materna.

Durante un tiempo mi abuelo también mantuvo el negocio de una carbonería. En ella convivían un burro, un gato, un perro y un gallo  enano. Los cuatro tenían por nombre “nano”. Según me comentan los que vivieron esa época, mi abuelo se paseaba por las calles de Zaragoza de los años cincuenta acompañada por tan curiosa prole. Ese extraño grupo origino múltiples anécdotas. De entre las cuales recuerdo el huso del gallo enano como trasunto de perro guardián.

Mi abuelo, a comienzos de los años sesenta, desencantado por los ideales barridos, con el peso de la muerte de sus padres; él, mi bisabuelo,  un químico, estudiante de teología que abandonó en el último momento la carrera de la iglesia, que viajaba por la España de los años veinte y treinta, que visitó casinos y balnearios, muerto de un infarto antes del comienzo de la guerra; ella, mi bisabuela, le sorprendió la guerra en la casa patriarcal, en ausencia de sus tres hijos, fue  violada, rapada y vejada por un grupo de falangistas del pueblo que decidieron apropiarse las posesiones de mi bisabuelo ya que comenzaba una la guerra; con la carga indeleble de sobrevivir a un  conflicto, la cárcel y, probablemente, con el ánimo desecho, mi abuelo fue distanciándose de sus obligaciones, hasta que las enterró por completo. Si alguien le reprochaba  algo sobre este asunto él respondía que “ya había dado demasiado por una sociedad mejor, que ahora le tocaba a la sociedad devolverle algo”. En sus discursos contaba que había salvado su amigo Antonio durante la guerra de no sé cuántos encuentros con la muerte, por tanto, se permitía el lujo de abandonar las riendas y de vivir con los aciertos y desaciertos que el destino le ponía por delante.

A fecha de hoy, cuando mi familia, así como un servidor, ha sido golpeada con cierta dureza por un sistema que recuerda, en sus formas y modos, a los de un gobierno dictatorial, más nacionalsocialista, que socialista, no me sorprende la actitud de mi abuelo. Yo mismo, con menos motivos, he estado tentado de abandonarlo todo.  O de aniquilar a los promotores de mis infaustas circunstancias. Sobre tales pormenores volveré a su debido tiempo para que la verdad triunfe sobre lo empeñado, sobre las siniestras acusaciones.

¡Qué error hemos cometido!

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¡Qué error hemos cometido!
Por Sebastian Vivar Rodriguez
Periodista español, Barcelona (España). Premio Internacional de Literatura.


Caminaba por la Rambla del Raval (Barcelona) y lo vi claro: Europa murió en Auschwitz. Nosotros asesinamos a seis millones de judíos, para acabar importando 20 millones de musulmanes por lo común integristas. ¿Qué no es posible generalizar?

Bien, en vista de cómo nos han ido las cosas yo creo que sí se puede generalizar. ¿Que si hay excepciones? De acuerdo... pero son excepciones.

Para el resto, es decir, en general debe decirse que en Auschwitz quemamos la cultura, la inteligencia y la capacidad de crear riqueza; quemamos al pueblo del mundo, el que se autoproclama el elegido de Dios. ¡Porque es el pueblo que ha proporcionado a la Humanidad las mayores mentes capaces de cambiar el rumbo de la historia (Cristo, Marx, Eintein, Freud), y grandes momentos de progreso y bienestar! Y es preciso decir también que el resultado de relajar fronteras y del relativismo cultural y de valores bajo el absurdo pretexto de la tolerancia han sido estos 20 millones de musulmanes, a menudo analfabetos y fanáticos que Europa ha dejado entrar y que en el mejor de los supuestos están, como decía, en esta Rambla del Raval, expresión máximo del tercer mundo y del gueto y que en el peor de los casos preparan atentados como el de Manhattan o el de Madrid, en los pisos de protección oficial que les proporcionamos día a día. Hemos cambiado a la cultura por el fanatismo, a la capacidad de crear riqueza por la voluntad de destruirla, a la inteligencia por la superstición.

Hemos cambiado el instinto de superación de los judíos, que ni en las peores condiciones imaginables se han cansado nunca de querer un mundo mejor en paz, por la pulsión suicida de Leganés. Los diamantes como riqueza portátil para la próxima vez que deban huir, por las piedras palestinas contra cualquier intento de paz.

Hemos cambiado el orgullo de sobrevivir, por la obsesión fanática por morir, y de paso matarnos a nosotros y a nuestros hijos.

La población islámica global es aproximadamente 1.200.000.000; eso es MIL DOSCIENTOS MILLONES, o sea, el 20% de la población del mundo.

Los islámicos han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:
1988 - Najib Mahfooz

Paz:
1978 - Mohamed Anwar El-Sadat
1990 - Elias James Corey
1994 - Yaser Arafat:
1999 - Ahmed Zewai

Economía:
(cero)

Física:
(cero)

Medicina:
1960 - Peter Brian Medawar
1998 - Ferid Mourad

TOTAL:  SIETE (7)

La población judía global es aproximadamente 14.000.000; éso es CATORCE MILLONES o cerca de 0.02% de la población del mundo.

Los judíos han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:
1910 - Paul Heyse
1927 - Henri Bergson
1958 - Boris Pasternak
1966 - Shmuel Yosef Agnon
1966 - Nelly Sachs
1976 - Saul Bellow
1978 - Isaac Bashevis Singer
1981 - Elias Canetti
1987 - Joseph Brodsky
1991 - Nadine Gordimer World

Paz:
1911 - Alfred Fried
1911 - Tobias Michael Carel Asser
1968 - Rene Cassin
1973 - Henry Kissinger
1978 - Menachem Begin
1986 - Elie Wiesel
1994 - Shimon Peres
1994 - Yitzhak Rabin

Física:
1905 - Adolph Von Baeyer
1906 - Henri Moissan
1907 - Albert Abraham Michelson
1908 - Gabriel Lippmann
1910 - Otto Wallach
1915 - Richard Willstaetter
1918 - Fritz Haber
1921 - Albert Einstein
1922 - Niels Bohr
1925 - James Franck
1925 - Gustav Hertz
1943 - Gustav Stern
1943 - George Charles de Hevesy
1944 - Isidor Issac Rabi
1952 - Felix Bloch
1954 - Max Born
1958 - Igor Tamm
1959 - Emilio Segre
1960 - Donald A. Glaser
1961 - Robert Hofstadter
1961 - Melvin Calvin
1962 - Lev Davidovich Landau
1962 - Max Ferdinand Perutz
1965 - Richard Phillips Feynman
1965 - Julian Schwinger
1969 - Murray Gell-Mann
1971 - Dennis Gabor
1972 - William Howard Stein
1973 - Brian David Josephson
1975 - Benjamin Mottleson
1976 - Burton Richter
1977 - Ilya Prigogine
1978 - Arno Allan Penzias
1978 - Peter L Kapitza
1979 - Stephen Weinberg
1979 - Sheldon Glashow
1979 - Herbert Charles Brown
1980 - Paul Berg
1980 - Walter Gilbert
1981 - Roald Hoffmann
1982 - Aaron Klug
1985 - Albert A. Hauptman
1985 - Jerome Karle
1986 - Dudley R. Herschbach
1988 - Robert Huber
1988 - Leon Lederman
1988 - Melvin Schwartz
1988 - Jack Steinberger
1989 - Sidney Altman
1990 - Jerome Friedman
1992 - Rudolph Marcus
1995 - Martin Perl
2000 - Alan J. Heeger

Economía:
1970 - Paul Anthony Samuelson
1971 - Simon Kuznets
1972 - Kenneth Joseph Arrow
1975 - Leonid Kantorovich
1976 - Milton Friedman
1978 - Herbert A. Simon
1980 - Lawrence Robert Klein
1985 - Franco Modigliani
1987 - Robert M. Solow
1990 - Harry Markowitz
1990 - Merton Miller
1992 - Gary Becker
1993 - Robert Fogel

Medicina:
1908 - Elie Metchnikoff
1908 - Paul Erlich
1914 - Robert Barany
1922 - Otto Meyerhof
1930 - Karl Landsteiner
1931 - Otto Warburg
1936 - Otto Loewi
1944 - Joseph Erlanger
1944 - Herbert Spencer Gasser
1945 - Ernst Boris Chain
1946 - Hermann Joseph Muller
1950 - Tadeus Reichstein
1952 - Selman Abraham Waksman
1953 - Hans Krebs
1953 - Fritz Albert Lipmann
1958 - Joshua Lederberg
1959 - Arthur Kornberg
1964 - Konrad Bloch
1965 - Francois Jacob
1965 - Andre Lwoff
1967 - George Wald
1968 - Marshall W. Nirenberg
1969 - Salvador Luria
1970 - Julius Axelrod
1970 - Sir Bernard Katz
1972 - Gerald Maurice Edelman
1975 - Howard Martin Temin
1976 - Baruch S. Blumberg
1977 - Roselyn Sussman Yalow
1978 - Daniel Nathans
1980 - Baruj Benacerraf
1984 - Cesar Milstein
1985 - Michael Stuart Brown
1985 - Joseph L. Goldstein
1986 - Stanley Cohen [& Rita Levi-Montalcini]
1988 - Gertrude Elion
1989 - Harold Varmus
1991 - Erwin Neher
1991 - Bert Sakmann
1993 - Richard J. Roberts
1993 - Phillip Sharp
1994 - Alfred Gilman
1995 - Edward B. Lewis
1996- Lu RoseIacovino

¡¡¡TOTAL: 129!!!

Los judíos no practican el lavado de cerebro de los niños en los campos de entrenamiento militar, enseñandoles a ser hombres-bomba explotándose, causando la muerte de judíos y de otros no-musulmanes. Los judíos no secuestran aviones, ni matan atletas en las Olimpiadas, o se explotan en restaurantes alemanes. No hay un solo judío que haya destruido una iglesia. No hay un solo judío que haya protestado matando gente. Los judíos no trafican esclavos, ni tienen líderes que llaman a la Jihad para dar muerte a todos los infieles. Quizás los musulmanes deberían considerar el invertir en educar a su gente y no en culpar a los judíos por todos sus problemas.

Los musulmanes deberían preguntarse qué podrían hacer por la Humanidad antes de exigir que la Humanidad los respete. Independientemente de lo que usted opine sobre la crisis entre Israel y sus vecinos palestinos y árabes, y aunque usted crea que Israel tiene más parte de culpabilidad, la siguiente frase realmente lo dicen todo: 'Si los árabes depusieran sus armas hoy, no habría más violencia. Si los judíos depusieran sus armas hoy, no habría más Israel. "Benjamin Netanyahu.

Es récord histórico que el Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas, General Dwight Eisenhower, al entrar a los campos de concentracion nazis, y ver las víctimas de los campos de la muerte, pidió que se tomaran todas las fotografías posibles, y que se investigara, grabara y documentara toda informacion de los alemanes de las aldeas circundantes, a quienes se les pidió que dieran sepultura a los muertos, y revelaran toda evidencia o pista que guiara a más informacion sobre este Holocausto. Eisenhower dijo en sus propias palabras: "Consígan que todo este en expediente - consigan las películas - consigan a los testigos - porque en alguna parte del camino de la Historia algún bastardo se levantará y dirá que esto nunca sucedió".

Recientemente, el Parlamento del Reino Unido consideró quitar el Holocausto del plan de estudios de las escuelas porque "ofende" a población musulmana que reclama que el Holocausto nunca ocurrió. Ahora, a más de 60 años la segunda guerra mundial, este e-mail se está enviando como una cadena conmemorativa, en la memoria de seis millones de judíos, 20 millones de rusos, 10 millones de cristianos, y 1.900 sacerdotes católicos que "fueron asesinados, violados, quemados, muertos de hambre, batidos, exterminados y humillados".  Ahora, más que nunca, con Irán, entre otros, reclamando que el Holocausto es "un mito," es imperativo cerciorarse de que el mundo nunca olvide.
¿Cuántos años pasarán antes de que alguien diga que el ataque contra el World Trade Center "NUNCA OCURRIÓ", porque ofende a los musulmanes?
 
¡¡¡Produce escalofríos imaginar un mundo dominado por fanáticos!!! Y en eso estamos.
10/06/2011 13:05 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Arrabal News

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…Maison de la Poésie… Festival Les Voix de la Méditerranée (Lodève) ...Fernando Arrabal...  

 

 

 
  
 
 

Maison de la Poésie     Passage Molière – 157, rue Saint-Martin 75003 Paris

 

 

  Festival    Les Voix de la Méditerranée (Lodève)

 

Une première avant-première, présentée par  Claude Guerre et Marc Delouze

 

avec

 

Fernando Arrabal

Grand Invité de la 14ème édition du festival

 

Nawal Al Ali, jeune poétesse jordanienne  et Sophie Loizeau (France)

 

Musique : Paris’ Click

Ophélia Deutsch

Jerémy Lecocq

 

 

 

Soirée organisée en partenariat avec  Les Parvis Poétiques

 

  

 

***

Virginie Duval de Laguierce – Responsable de la communication -- vduval@maisondelapoesieparis.com

13/06/2011 08:17 Raúl Herrero Enlace permanente. Arrabal News No hay comentarios. Comentar.

Beneyto desdoblándose

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La Huella del Gato

Tiene el placer de invitarle al estreno

Beneyto desdoblándose

Viernes 17 de junio de 2011
22:00 horas

PEQUEÑO CINE ESTUDIO
C/ Magallanes, 1
Madrid

14/06/2011 08:24 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Crónicas de un convaleciente crónico, (XVII)

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En la tienda de San José tuve mis primeras pulsiones imaginarías. Cuando decidieron inaugurarla mis tíos abuelos la llamaron Ralo: como contractura de las primeras sílabas de sus apellidos, Manuel Rasal y Antonio Malo.

A mis ojos de niños las dimensiones del local resultaban absolutamente espectaculares. En la amplia estancia donde se atendía  al público un mostrador gigantesco en forma de L servía de trinchera entre las estanterías, mis tíos-abuelos, más tarde también mi madre, y los clientes. Como bebé dormí en muchas ocasiones sobre aquel mostrador. Con posterioridad sentado sobre el mostrador, como un vigía, me introduje en mis primeras lecturas de cómics que compraba en una tienda de la esquina, a unos pasos del local de mis tíos-abuelos, donde un hombre enjuto, con aspecto de Quijote, me servía dulces, caramelos y también lectura. Cuando por algún azar del destino una moneda se deslizaba hasta mis manos. de inmediato corría hasta el kiosco para adquirir un nuevo tebeo, como se decía por entonces, o cómic como se los comenzó a denominar con posterioridad.

Otro de los motivos por los que estaba convencido del carácter mágico de la tienda era por sus visitantes. No tenía clara la diferencia entre los actores y personas que aparecían en la televisión y los que me rodeaban en mi vida cotidiana. De este modo, el dueño de la tienda de dulces y prensa para mí era el cómico Tip, el representante de los pañuelos Guasch era el propio Luis Aguilé y mi abuelo, sin ninguna duda, era Frank Sinatra. Al principio esas dobles vidas que intuía por los gestos, tonalidades y la apariencia física no me causaban el menor problema. Me parecía de lo más natural.

Pasado el tiempo comenzó a intrigarme  esa doble vida, en especial la de mi abuelo. Para empezar cuando aparecía en televisión cantaba en un idioma incomprensible que jamás empleaba en la intimidad. Tampoco entendía para qué necesitaban ganarse la vida con otras trabajos si aparecían a menudo en la televisión. Pasado el tiempo comencé a diferenciar los mundos imaginarios, los virtuales, los de los medios visuales, de los que contenía la apariencia de realidad circundante. A pesar de todo, el kiosquero y el representante me siguieron evocando  a sus dobles hasta que se jubilaron.

Más allá del mostrador la tienda se transformaba en una especie de vivienda encantada. La primera estancia contenía una acumulación de objetos extraños, un cuadro de colores psicodélicos realizado por un hermano del que se dice mi padre, cajas amontonadas, polvo y sombras y reflejos que despertaban mis  posibles fantasías. Más allá un cuarto enorme donde descansaba una cama plateada junto a una mesa redonda, además de múltiples estanterías. Bajo esa mesa me ocultaba cuando jugaba al escondite con mi tío-abuelo Antonio Malo.

Al final del corredor el aroma del matarratas se introducía por las fosas nasales. Allí un lavabo de piedra siniestro se mostraba a media luz. El suelo se encontraba a menudo revestido con una capa de agua. Más allá se abría una puerta que daba a un patio trasero donde habitaba una colonia de gatos. Mis abuelos y mi madre llevaban de memoria las crónicas de la vida gatuna: hijos, desaparecidos, madres, abuelas, tullidos … Ese patio rodeado de  casetas misteriosas y extrañas construcciones en estado ruinoso dotaban al lugar de  un ambiente de ciudad de los gatos, semejante a las ciudades de monos de algunos países.

En ese patio, sobre todo durante las horas vespertinas de primavera y verano, tuve algunos de los instantes más felices de mi infancia. Mi madre me contaba la saga gatuna remontándose hasta  las abuelas y deteniéndose en los recién nacidos. En ese lugar los felinos habían creado una pequeña sociedad matriarcal. Los gatos masculinos solían abandonar el poblado una vez alcanzada cierta edad. Así las gatas establecían sus querarquías, sus zonas y hasta sus propias guarderías para los gatos que provenían de una misma familia. Mientras las madres procuraban el alimento, las mayores cuidaban a los cachorros. Sólo se permitía la presencia de algún  gato macho, tullido, algo tuerto, que permaneció en el poblado gatuno durante su existencia.

Cuando se jubilaron mis tíos abuelos mi madre se ocupó de la tienda. Al cabo de unos años por una extraña cuestión burocrática y a los intereses de los propietarios del local se nos obligó a abandonar el local. Mi madre trasladó Ralo a Las Fuentes. Por entonces yo tendría unos 9 años. Pero todavía a fecha de hoy me pregunto qué sería de la colonia gatuna.

Novedad. Sueños Pánicos de unas noches de verano de Fernando Arrabal

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978-84-92759-33-0

12 euros

Biblioteca Golpe de dados

Sueños pánicos

Rústica

20 x 17,5 cm

74 páginas

Castellano

Mayo, 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sueños pánicos de unas noches de verano de Fernando Arrabal se publicaron en el diario «Cambio 16» todos los días durante el mes agosto del año 1988 (con excepción de los domingos).

Libros del Innombrable agrupa por primera vez este «corpus arrabaliano» en una versión revisada y corregida por el autor.

Además, el libro incluye un extracto de una entrevista realizada por Andreu Buenafuente al autor de Sueños Pánicos… en su programa. Esta edición incluye un prólogo y  epílogo redactados en especial para la ocasión por Fernando Arrabal.

 

Más información: http://www.librosdelinnombrable.com/novedades/novedades.asp

21/06/2011 09:11 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Novedad: Botánica del sueño

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978-84-92759-40-8

12 euros

Biblioteca Golpe de dados

Rústica

20 x 17,5 cm

74 páginas

Castellano

Junio, 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Botánica, pero botánica del sueño. Botánica es la ciencia que trata de los vegetales, en este caso medio centenar: Dice el poeta en la nota final que muchos de sus textos han surgido de la observación y el estudio realizado en El Jardín Botánico Atlántico de la ciudad de Gijón. ¿Y el sueño? El sueño, lo soñado, no podría reducirse a una cifra tan exigua. El poeta en su deambular por los senderos de ese jardín se reencontró con lo que llevaba soñando toda su existencia; en suma, dialéctica de la realidad de las sombras perceptibles por los cinco sentidos corporales y la realidad Real y, por lo tanto, poética, de lo soñado.

Francisco Álvarez Velasco

Prólogo de Francisco Álvarez Velasco

74 págs.

Más información:http://www.librosdelinnombrable.com/novedades/novedades.asp

21/06/2011 09:11 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Novedad: Antología poética de Gunnar Björling

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978-84-92759-41-5

20 euros

Biblioteca Golpe de dados

Rústica

20 x 17,5 cm

170 páginas

Castellano

Junio, 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

En la eclosión del modernismo en los países nórdicos, década de 1910, los poetas finlandeses de expresión sueca fueron decisivos. Edith Södergran y Elmer Diktonius  abrieron fuego contra las formas pretéritas y pronto se les unió Gunnar Björling (Helsinki, 1887- 1960), el de mayor edad y más radical de los tres, el protagonista de esta antología, el modernista más singular de la poesía escrita en sueco del siglo XX.

Francisco J. Uriz

Prólogo, selección y traducción de Francisco J. Uriz

 Más información: http://www.librosdelinnombrable.com/novedades/novedades.asp

21/06/2011 09:13 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Novedad: Música y ética de Josep Soler

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Josep Soler

Música y ética

 

 

978-84-92759-42-2

20 euros

Rústica

210 páginas

Castellano

Junio, 2011

 

 

 

 

 

 

Este nuevo trabajo de Soler no se trata de una casualidad es un fruto más del autor, eso sí, frutos cada vez menos optimistas y con un jugo cada vez más amargo. El autor espera que las líneas de este libro sirvan al menos para tocar el corazón de nuestro corazón aunque sea el de una sola persona.

Josep Soler es Premio Nacional de Música (2009) y XI Premio Tomás Luis de Victoria (2011).

Prólogo de Joan Pere Gil Bonfill 

 

Más información: http://www.librosdelinnombrable.com/novedades/novedades.asp

 

 

21/06/2011 09:13 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Crónicas de un convaleciente crónico, (XVIII)

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Por  fortuna acudía a menudo a casa de mis abuelos situada  en la calle Ramón Berenguer de Zaragoza, en el barrio de San José.  En comparación con mi hogar del páter familias la vivienda tenía una distribución laberíntica  y una holgada capacidad. Ambas circunstancias alimentaban  mi imaginación.

Una de mis distracciones favoritas consistía en tomar un carrete de hilos e ir desarrollando una tupida red de araña pasando el hilo por el pomo de las puertas, alrededor de las lámparas, por el paragüero, por los muebles del pasillo y así... hasta conseguir que todo espacio se transformara en algo semejante a un nido de araña gigante. La diversidad de hilos de múltiples colores me facilitaba el fin de conseguir una tupida red que no disimulara su presencia, sino que sorprendiera al primero que abandonara una habitación para encontrarse  con tal paisaje artificial. Me motivaba el cómo respondían mis familiares ante el estímulo inesperado, por supuesto, con este “performance” no pretendía que nadie tropezara,  ni provocar el mínimo daño, lo que, según recuerdo, nunca ocurrió, sino pesar y medir las reacciones de mis abuelos o tíos abuelos, cuando el entorno, familiar para ellos, se transformaba en un lugar inesperado, en una pequeña amenaza imprevista. Convenía finalizar la enmarañada hazaña antes de entrar en la habitación donde uno decidía ocultarse, de lo contrario uno podía caer  en la propia trampa. Desde esa posición uno asistía  en primera fila al encuentro entre el individuo y la sorpresa arácnida. Los hilos, de abundantes colores, en el espacio creaban figuras que contemplaba fijamente durante minutos y en las que descubría sorprendentes logros estéticos.

 El lugar más enigmático de toda la casa residía  en la habitación denominada “el pudridero”. Allí se citaban todo tipo de artefactos, de cacharros y de muebles antiguos, un arcón, una pesa de medidas antigua, libros empolvados, restos de objetos inenarrables… Todo un tesoro para un niño con facilidad para adentrarse en mundos invisibles al mínimo estímulo.

Entre los inexplicables sucesos que me acontecieron en casa de mis abuelos, sin duda, el más sorprendente fue el que relataré a continuación.

La habitación de mis abuelos se componía de dos camas. En la primera cama, más próxima a la puerta, dormía mi abuela, en la otra, situada en paralelo a la anterior y pegada a la pared, dormía mi abuelo. Me encontraba precisamente durmiendo en esta segunda cuando desperté  con una sensación extraña. Una débil luz se filtraba por la puerta que daba al pasillo. Al principio la nebulosa de las legañas me impidió comprobar con exactitud lo que mis ojos veían. Tras frotármelos con el puño varias veces descubrí una figura, con apariencia transparente, pero de colores muy vivos, sentada en la silla que se encontraba junto a la puerta que daba al pasillo, frente a la cama de mi abuela. Ella no se encontraba en el cuarto, creo que porque era media tarde y se trataba de una de las pocas veces, que me habían convencido para que me sometiera a la tiranía de la siesta.

En  principio la mujer sentada me pareció una figura extática. Al poco tiempo comprobé que se movía con lentitud. Se trataba de una mujer mayor, vestida de negro y algo gruesa. Entonces entró por la puerta un hombre vestido de militar, también con visos de transparencia y de colorido ácido. A la segunda figura le colgaba un sable sobre el que posaba su mano derecha. El militar se aproximó hasta mi cama. Tragué saliva, me oculté bajo la colcha pero la curiosidad me venció y seguí observando al militar con los ojos en pie sobre el borde de las sábanas. Me quedé petrificado cuando el militar permaneció parado junto a mí, me contemplaba fijamente con unos ojos que yo intuía más que veía. Luego el militar giro y, tras desandar sus pasos, desapareció por la puerta. Cerré los ojos durante unos minutos. Los abrí de nuevo. La figura de la señora sentada también había desaparecido.

Por entonces un servidor no sabía nada de lo que a continuación referiré. Varios años después comenté el incidente a mi abuela y a mi madre. Ellas me confirmaron que en el lugar donde vi a la señora mayor se sentaba mi bisabuelo durante sus últimos años de vida. Precisamente ella murió en esa misma habitación.  Por otra parte, un hermano de mi abuela, hijo, por tanto, de mi bisabuela, durante la guerra civil fue capitán, lo que le daba derecho a portar espada. Desapareció, en combate, unos meses antes del final de la guerra. Hasta el momento se le considera desaparecido. Mi descripción de la persona de  la figura de mi ensoñación encajaba con la persona que se encuentra en las fotografías de este hermano de mi abuela a las que tuve acceso años después del suceso descrito.

La salmodía

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Aba Pablo, higúmeno del monasterio de aba Teognosto, nos dijo que un asceta le contó lo siguiente:

Un día estaba yo sentado en mi celda. Hacía mi trabajo manual, que consistía en trenzar cestas y recitaba salmos. De repente, entró por la ventana un desconocido con aspecto de niño sarraceno, vestido con una túnica. Se puso delante de mí y comenzó a bailar mientras yo recitaba la salmodia.

—¿Bailo bien, anciano?—me preguntó.

Yo no respondí nada.

—¿Te gusta como bailo anciano?

Seguí sin responder.

—¿Qué te crees, maldito anciano? —me dice—, ¿qué haces algo importante? Pues te digo que te has equivocado en los salmos sesenta y cinco, sesenta y seis y sesenta y siete.

Entonces yo me levanté y me arrodillé ante Dios. Desapareció en el acto.

 

El prado, de Juan Mosco

Siglo VI D.C.

Biblioteca Medieval, Siruela

Madrid 2005 

Arrabal News

pouvoir

...collage de Jordi Soler

...autre arrabalesque: "Si  le Bien régissait le monde ... le Mal régirait-il la Bourse?"

VIDEO:      http://www.youtube.com/watch?v=Y8RIemUeots

...Fernando Arrabal poétise wall street ... ce soir ou jamais ...
...Groupe Anti-Austérité 2011 G.A.A ...
www.youtube.com/watch?v=Y8RIemUeots

27/06/2011 08:10 Raúl Herrero Enlace permanente. Arrabal News No hay comentarios. Comentar.

Crónicas de un convaleciente crónico, (XIX)

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La puerta de la habitación de Manuel  permanecía cerrada la mayor parte del tiempo. A medio día, o por la noche, se encontraba abierta por unos instantes. Cuando uno comenzaba a crecer Manuel permitía que nosotros, sobrino-nietos, o sobrino-hijos, compartiéramos algunos de sus secretos.

Por algún motivo ese cuarto siempre me pareció espartano. Una cama cercana a la ventana, otra pegada a la pared de enfrente. Junto a la primera, donde dormía Manuel, una mesilla antigua (repleta de libros) y una fotografía de sus padres clavada a la pared. Enfrente un armario vetusto donde se ocultaban secretos y desastres no olvidados. En ese mueble me ocultaba a menudo, cuando el número de habitantes de la casa disminuía, o, en su defecto, durante las horas de la aborrecida siesta.

Manuel se atusaba todos los días sus pies deformados por las largas caminatas pueblo a pueblo con su hato de varios kilos. Pero, sobre todo,  por las torturas a los que le sometió la policía franquista para obligarle a  confesar lo que nunca había hecho. He escuchado diversos versiones sobre las torturas: quemazos, golpes en los pies y hasta es posible que le hubieran colgado con ganchos de los que se suele suspender la carne muerta. Esos pies resumían mejor la contienda y la represión posterior que los libros de elogios, condenas y estadistas, mejor que  las enciclopedias y los discursos, mejor que los pueblos en ruinas y las consignas. Con una navaja Manuel se recortaba algunas de las deformidades callosas que sobresalían de sus pies como si fueran cabezas de animales fabulosos en un mascarón de proa que, tras el hundimiento del barco, en alto permanecían, con el cuerpo hundido en el agua, con la inquietud del que desentraña el horizonte.

Sobre el parco armario una maleta gris y negra dormía el sueño que despierta de tarde en tarde. Todos los niños que pasamos por esa casa éramos iniciados en el secreto. Un buen día, supongo que con diferentes edades, Manuel nos mostraba la maleta donde guardaba cepillos, útiles diversos supervivientes de la cárcel y un retrato, un retrato de su hija que otro preso  realizó durante la etapa carcelaria. Su hija poso para el retrato realizado con lápices de colores desde  una fotografía. En el momento en que el retrato de su hija surgía del fondo de la maleta creaba en uno una extraña inquietud, como si hubiera realizado un rito de paso que le llevaba a vislumbrar los dolores de la edad  adulta, en este caso amplificados por el roer inmisericorde de la guerra.

Cuando fue indultado Manuel marchó hasta Francia en busca de su esposa, hermana de Antonio. En París la encontró asentada con otro hombre. Ella le  dijo que la niña había desaparecido en uno de los campos de concentración que los franceses pusieron a disposición de los españoles que huían hacia del país vecino durante la contienda.

Ese suceso se convirtió en el satélite que siempre giro en torno a Manuel, tal vez fuera el abono para el crecimiento de su carácter de sordo litigante que traslucía una inabarcable amargura.

Manuel no volvió más a Francia. Antonio visitó a su hermana, años más tarde, en alguna ocasión. En uno de tales estancias Antonio subió  a la Torre Eiffel, lo que relataba como si fuera una hazaña superior a las expediciones del doctor David Livingstone.

La noche en casa de mis abuelos se poblaba de aventuras si uno permanecía despierto. Mis tímidos ojos veían puntos de luz que gravitaban en el aire y que formaban caprichosas formas. A veces entraba por la ventana un gato, no de los propios de la casa, sino cautivo de la calle, el visitante inesperado  caminaba por las habitaciones mientras sus ojos suspendidos en la oscuridad a uno le hacían estremecerse. El viejo reloj de mi bisabuelo marcaba puntualmente las horas, los minutos y los segundos. Manuel, a menudo, gritaba como un animal herido, sus alaridos se proyectaban por el pasillo, columna vertebral de la casa, por el que se distribuían los sonidos quejosos. Si uno preguntaba al día siguiente por los alaridos de Manuel a mi abuelo, a mi abuela o a Antonio ellos le respondían  en voz baja, con gran secretismo, que Manuel sufría por las pesadillas que le devolvían a la guerra, a la cárcel, a su hija desaparecida y, sobre todo, a las torturas de las que nunca nos habló.

Antonio me relataba su vida como si se tratara de un cuento. El serial se prolongaba durante años y así le acompañé por diversos campos de batalla, temores, discusiones políticas, cárceles y frustraciones. Dormía, Antonio,  en una habitación que, en ocasiones especiales, realiza la función de comedor. En los últimos años su lecho de siempre fue sustituido por  una cama  abatible que, al abrir su boca de colchón, dejaba al descubierto un pequeño retrato de su madre.

Y así, entre sombras, entre los destellos, uno pasaba la infancia. Tras  aquellas historias que se contaban, se veían o se intuían en casa de mis abuelos la infancia iniciaba su paso a la edad adulta acompañada por el ritual de lo inesperado.  Y yo me preguntaba si de adulto sufriría la guerra de mis abuelos, las torturas y los desastres sentimentales. Durante muchos años creí en ese futuro único, al que todo adulto se enfrentaba sin posibilidad de redención, sin posibilidad de victoria.

Presentación del poemario Botánica del sueño de José Antonio Conde

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• Presenta: Emilio Amor. • Organiza: Sociedad Cultural Gesto. • Horario: Jueves, 30 de junio a las 20.00 horas.
Lugar:
Jardín Botánico Atlántico de la ciudad de Gijón (España)
 
Dice el poeta en nota final que muchos de sus textos han surgido de la observación y el estudio realizado en El Jardín Botánico Atlántico de la ciudad de Gijón. ¿Y el sueño? El sueño, lo soñado, no podría reducirse a una cifra tan exigua. El poeta en su deambular por los senderos de ese jardín se reencontró con lo que llevaba soñando toda su existencia; en suma, dialéctica de la “realidad” de las sombras perceptibles por los cinco sentidos corporales y la realidad “real” y, por lo tanto, poética, de lo soñado.
 
28/06/2011 08:14 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Poetas del siglo XXI antología mundial

Editor: Fernando Sábido Sánchez (4000 poetas de 166 países)

Desde este blog agradezco al autor que haya pensado en mí para su antología ESENCIAL.

Raúl Herrero: escritor, pintor, editor. Ha publicado más de diez libros de poesía, entre ellos: la antología El mayor evento (2000), prólogo de Luce Moreau y dibujos de María Luisa Madrilley, Officium Defunctorum (Las patitas de la sombra, Madrid, 2005), traducido al francés por Paola Masseau para su publicación en Canadá con prólogo en la edición bilingüe del catedrático Francisco Torres Monreal y el reciente Los trenes salvajes (2009). Además ha publicado el libro de relatos: Así se cuece a un hombre (2001) con dibujos de Fernando S.M. Félez y prólogo de María Paz Moreno, el ensayo-dietario El Éxtasis (2002) con prólogo de Viveca Tallgren.
Desde el año 2000 publica en cuadernillos el poemario en curso Ciclo del 9, de los que han aparecido: Las palmeras de Verona, Sinfonieta Björk, Libro de canciones de Ángela, Notas rumanas y Punto de no retorno.
Como autor dramático ha publicado: El hombre elefante declarada (declarada de Interés en la lucha contra la Discriminacion, el Racismo y la Xenofobia, por el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminacion, el Racismo y la Xenofobia; que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Presidencia de la Nación en Argentina), Gregoria y La matanza de los inocentes.
Ingresó en el Colegio de Patafísica de París como «auditor real» en el.año 2003. Como antólogo ha realizado las ediciones de: Antología de poesía Postista , Cuentos insólitos de la literatura española, Diccionario Pánico de Fernando Arrabal y de Antonio Fernández Molina El cuello cercenado / Platos de amargo alpiste, Vientos en la veleta, Orfeo errante (Antología poética) de Antonio Fernández Molina.
Se ha traducido su obra al inglés, italiano, danés, francés, islandés y búlgaro.
Muestra su obra plástica en exposiciones colectivas e individuales.
Fue director y fundador de la colección de poesía El último Parnaso. Fue secretario de redacción de la revista de creación y pensamiento “Almunia” dirigida por Antonio Fernández Molina y Alejandro J. Ratia, así como fundador y miembro del consejo de redacción de la revista “El pelo de la rana”. En la actualidad dirige ,desde su fundación en 1998, la editorial Libros del Innombrable y forma parte del consejo de redacción de la revista “El perro blanco”.

Si deseas leer mi entrada en esta antología puedes hacerlo a través del siguiente enlace:

http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2011/06/3958-raul-herrero.html

29/06/2011 09:38 Raúl Herrero Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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